Reporting of dolmen 1835 (≈ 1835)
Primera mención de Sucheaux en los archivos.
1946
Excavaciones arqueológicas
Excavaciones arqueológicas 1946 (≈ 1946)
Dirigido por J. Collot, sin resultados.
1975
Estudio arqueológico
Estudio arqueológico 1975 (≈ 1975)
Confirme el viejo vaciado de la habitación.
24 août 1976
Clasificación histórica de monumentos
Clasificación histórica de monumentos 24 août 1976 (≈ 1976)
Protección oficial del sitio por el Estado.
Aujourd'hui
Aujourd'hui
Aujourd'hui Aujourd'hui (≈ 2025)
Position de référence.
Principales cifras
Sucheaux - Discoverer
Informe a los dolmen en 1835.
J. Collot - Arqueólogo
Lleva las excavaciones de 1946.
Société d’agriculture, sciences et arts de Vesoul - Heritage institution
Iniciar la clasificación en 1976.
Origen e historia
El Dolmen de la Pierre-qui-Vire es un monumento megalítico situado en la comuna de Colombe-lès-Vesoul en el departamento de Haute-Saône. Se distingue por su mesa de cubierta circular, con un diámetro de 1,92 metros y un espesor de 0,40 metros, una forma inusual para este tipo de estructura. Esta losa, originalmente destinada para uso funerario, habría sido recortada más tarde para hacerlo una rueda inactiva, pero las grietas lo hicieron inutilizable, dejándolo en el sitio.
Descubrido e informado en 1835 por Sucheaux, el dolmen fue buscado en 1946 por J. Collot, sin resultados significativos. Una encuesta realizada en 1975 confirmó que la cámara fúnebre, delimitada por tres ortos que formaban un espacio cuadrado de 1,25 metros, había sido vaciada en un pasado lejano. Originalmente, el monumento estaba cubierto con una pila de lanzas, dejando sólo la losa superior visible cuando fue descubierto en el siglo XIX.
Rankeado como monumentos históricos el 24 de agosto de 1976 por el Vesoul Agriculture, Science and Arts Society, este dolmen está rodeado de folclore local. Según la leyenda, su manta se encendería cada cien años. Esta narrativa popular añade una dimensión mística a este sitio arqueológico, ya notable por sus características arquitectónicas atípicas.
Los estudios realizados sobre este dolmen, en particular los publicados en 1976 en la prehistoria de Gallia, subrayan su importancia en el paisaje megalítico de Franche-Comté. Aunque su historia sigue siendo parcialmente enigmática debido a la ausencia de grandes descubrimientos durante las excavaciones, su clasificación como monumento histórico refleja su valor patrimonial y el deseo de preservar este vestigio del pasado.