Edificio del palacio 1622 (≈ 1622)
Editado por el Obispo Fabio Giustiniani.
1797
Comprado por Joseph Bonaparte
Comprado por Joseph Bonaparte 1797 (≈ 1797)
Ser propiedad de la familia Bonaparte.
1900
Fin de residencia episcopal
Fin de residencia episcopal 1900 (≈ 1900)
Primera salida del obispo.
1906-années 1960
Regreso del obispo
Regreso del obispo 1906-années 1960 (≈ 1933)
Escaño episcopal durante 54 años.
21 décembre 1984
Protección frente al frente
Protección frente al frente 21 décembre 1984 (≈ 1984)
Registro de Monumentos Históricos.
Aujourd'hui
Aujourd'hui
Aujourd'hui Aujourd'hui (≈ 2025)
Position de référence.
Patrimonio clasificado
Facades and roofs (Box BY 102): inscription by order of 21 December 1984
Principales cifras
Fabio Giustiniani - Obispo de Ajaccio
Patrocinador del palacio en 1622.
Joseph Bonaparte - Propietario en 1797
Hermano de Napoleón, comprador del edificio.
Cardinal Fesch - Propietario ulterior
Tío de Napoleón, titular del palacio.
Origen e historia
El antiguo Palacio Episcopal de Ajaccio fue construido en 1622 por iniciativa de Fabio Giustiniani, entonces obispo de la ciudad. Este edificio, marcado por una arquitectura sobria con ventanas oblongas, lleva en su dintel la fecha de construcción y el escudo de armas de su patrocinador. Su historia está estrechamente vinculada a la Iglesia local, pero también a importantes figuras políticas: comprada en 1797 por José Bonaparte, más tarde se convirtió en propiedad del cardenal Fesch, tío de Napoleón I.
Después de la firma del Concordat, el palacio fue alquilado al obispo de Ajaccio y sirvió como residencia episcopal hasta 1900, y de nuevo desde 1906 hasta la década de 1960. Sus fachadas y techos, protegidos desde 1984, dan testimonio de su importancia patrimonial. Hoy el edificio pertenece a una asociación y conserva una puerta decorada con el escudo de armas de Giustiniani, símbolo de su origen eclesiástico.
Situado en 24 rue Bonaparte, el palacio ilustra los vínculos entre el poder religioso y la influencia política en Córcega en el siglo XVII. Su adquisición por personalidades napoleónicas refleja su prestigio, mientras que su uso prolongado como residencia episcopal subraya su papel central en la historia local. Los elementos protegidos (façades, techos) y su inscripción en los Monumentos Históricos lo convierten en un testigo arquitectónico clave del período moderno en Córcega.