Conexión municipal 1831 (≈ 1831)
Saint-Aubin-sur-Auquainville se fusiona con Auquainville
1831 (après)
Capilla funeraria
Capilla funeraria 1831 (après) (≈ 1831)
Utilizado por la familia Custine
XVe et XVIIIe siècles
Construcción y modificaciones
Construcción y modificaciones XVe et XVIIIe siècles (≈ 1850)
Caballo medieval, ventanas enrojecidas
1970
Fin de la peregrinación
Fin de la peregrinación 1970 (≈ 1970)
Última peregrinación a Santa Quentin
4 octobre 2007
Registro MH
Registro MH 4 octobre 2007 (≈ 2007)
Monumento histórico clasificado
2009
Restauración importante
Restauración importante 2009 (≈ 2009)
Techo y humedad tratados
Aujourd'hui
Aujourd'hui
Aujourd'hui Aujourd'hui (≈ 2025)
Position de référence.
Principales cifras
Astolphe de Custine - Escritor y viajero
Enterrado en la capilla
Origen e historia
La capilla Saint-Aubin d'Auquainville, situada en Calvados, en Normandía, es una antigua iglesia parroquial de Saint-Aubin-sur-Auquainville, adscrita a Auquainville en 1831. El edificio, que data de los siglos XV y XVIII, cuenta con una cama plana típica de la Edad Media baja, mientras sus ventanas, rojas en el siglo XVIII, piedras rosas alternas y ladrillos. Después de 1831, se convirtió en una capilla funeraria para la familia Custine, de la cual Astolphe de Custine, famoso autor, fue enterrado allí. Una peregrinación dedicada a Santa Quentin, patrona invocada contra la tos, se llevó a cabo hasta 1970.
La iglesia, registrada como monumento histórico en 2007, sufrió importantes restauraciones en el siglo XXI por sus problemas de tejado y humedad, especialmente gracias a subsidios como La Sauvement de l'art français (10 000€ en 2009). Tiene 21 metros de largo y una nave única, una torre de campana en su fachada, y conserva sus muebles originales, incluyendo un altar lateral dedicado a Saint Quentin. El cementerio adyacente, reservado para los donantes, rodea este lugar hoy a menudo cerrado.
El edificio refleja la arquitectura rural normanda, con materiales locales como los ladrillos de Saint-Germain-de-Livet. Sus ventanas cerradas y su sacristía caliza dan testimonio de sucesivas evoluciones, mientras que su papel pasado como lugar de peregrinación y entierro aristocrático ilustra su importancia histórica y social en la región.