Agricultores y criadores Néolithique et âge du bronze (≈ 4100 av. J.-C.)
Cerámica y huesos ganaderos.
45 000 ans (Moustérien)
Primeras huellas humanas
Primeras huellas humanas 45 000 ans (Moustérien) (≈ 0)
Herramientas de piedra (scrapers, metralla) descubiertas.
25 000 ans (Gravettien)
Más herramientas
Más herramientas 25 000 ans (Gravettien) (≈ 0)
Burinas y picos encontrados.
13 000 ans (Magdalénien)
Ocupación intensa
Ocupación intensa 13 000 ans (Magdalénien) (≈ 0)
Slats and scrapers identified.
1999
Protección de murciélagos
Protección de murciélagos 1999 (≈ 1999)
Conservatorio regional involucrado.
XXe siècle
Inicio del turismo
Inicio del turismo XXe siècle (≈ 2007)
Instalaciones para visitantes.
Aujourd'hui
Aujourd'hui
Aujourd'hui Aujourd'hui (≈ 2025)
Position de référence.
Principales cifras
José Miguel de Barandiaran - Antropólogo
Museo dedicado al sitio.
Origen e historia
Las cuevas de Sare, ubicadas en los Pirineos Atlánticos en Sare, Nueva Aquitania, constituyen un importante sitio espeeleológico ocupado desde la Prehistoria. Los restos más antiguos, herramientas de piedra como raspadores, datan de al menos 45.000 años (período muscárdico), seguido de artefactos de Gravettien (25 000 años) y Magdalen (13 000 años). Estos hombres prehistóricos cazaron ciervos e ibex, complementando su dieta con plantas y conchas del Atlántico cercano. Las cuevas también sirvieron como refugio para osos cavernosos durante sus hibernaciones.
Desde la Edad Neolítico y Bronce, la Cueva de Lezea fue habitada por agricultores y criadores, como lo demuestran fragmentos de cerámica y huesos animales. Estas ocupaciones ilustran una transición a sociedades sedentarias y reproductoras, marcando un cambio importante en los estilos de vida locales.
En el siglo XX, el sitio se abrió al turismo con instalaciones modernas: un camino de sonidos y luces, un parque megalítico reconstituido, y un museo dedicado al antropólogo José Miguel de Barandiaran. En 2018, las cuevas atraían a 92.000 visitantes, clasificando el séptimo sitio natural más frecuentado en Nueva Aquitania. Hoy en día, la gestión del sitio, incluyendo visitas pagadas (10 € en 2025) y un bar de restaurante, es realizada por el ayuntamiento de Sare.
Las cuevas también albergan fauna protegida, incluyendo trece especies de murciélagos amenazados por perturbaciones humanas y contaminación. Desde 1999, han sido preservados por el Conservatorio Regional de Áreas Naturales de Aquitania y el Grupo Chiropter de Aquitania. Estos esfuerzos destacan la importancia ecológica del sitio, en paralelo con su valor patrimonial.
El acceso a las cuevas es a través del departamento D 306 o de la línea Txik Txak (línea 45), conectando Saint-Jean-de-Luz a Sare. El sitio, abierto todo el año, excepto en enero, ofrece infraestructuras como aparcamiento gratuito y zonas de picnic, fortaleciendo su atracción turística y educativa.