Construcción del dovecote limite XVIe-XVIIe siècle (≈ 1750)
Período estimado de construcción.
31 octobre 2007
Registro de Monumentos Históricos
Registro de Monumentos Históricos 31 octobre 2007 (≈ 2007)
Protección oficial del dovecote en su totalidad.
Aujourd'hui
Aujourd'hui
Aujourd'hui Aujourd'hui (≈ 2025)
Position de référence.
Patrimonio clasificado
The dovecote in full (Box B 445, placed le Village): registration by order of 31 October 2007
Principales cifras
Information non disponible - No se ha identificado ningún personaje clave
El texto fuente no menciona a ningún actor histórico relacionado.
Origen e historia
El dovecote del Manoir en Sainte-Marguerite-sur-Mer, fechado desde el límite entre los siglos XVI y XVII, es un vestigio de la antigua mansión local. Este edificio circular, típico de los edificios rurales del período, se distingue por su decoración de policromo que combina ladrillo, piedra caliza y pintura. Los motivos incluyen condenadores, frisos y escudos de armas, reflejando el estatus social de sus propietarios. El interior conserva elementos funcionales originales, como una escalera giratoria, pernos (nidos de paloma) y una claraboya, atestiguando su uso inicial.
Este dovecote es parte de un complejo arquitectónico más grande, incluyendo un hogar neoclásico adyacente. Su designación como Monumentos Históricos en 2007 destaca su valor patrimonial, tanto por su estética como por su técnica de construcción. La ubicación en Sainte-Marguerite-sur-Mer, cerca de la costa normanda, sugiere un vínculo con las actividades agrícolas y seigneurales de la región, donde los dovecotes sirvieron como reserva de alimentos (a través de palomas) y un símbolo de prestigio.
La región, marcada por una fuerte presencia artística desde el siglo XIX, atrajo a pintores como Claude Monet, que inmortalizó paisajes locales. Aunque el dovecote no está directamente vinculado a estos movimientos, ilustra el patrimonio rural de Normandía, a menudo cubierto por sitios costeros o residencias de artistas cercanos. Su estado de conservación y su decoración lo convierten en un testimonio raro de las prácticas arquitectónicas de la transición entre el Renacimiento y los tiempos clásicos en Normandía.