Origen medieval XIVe siècle (≈ 1450)
Berries se mantuvo en el lado este.
XVe et XVIe siècles
Cambios importantes
Cambios importantes XVe et XVIe siècles (≈ 1650)
Transformación casera y adición de elementos renacentistas.
1600 (XVIIe siècle)
Modificación de la Gable Norte
Modificación de la Gable Norte 1600 (XVIIe siècle) (≈ 1750)
Permaneces de jefes visibles.
27 novembre 1951
Registro de monumentos históricos
Registro de monumentos históricos 27 novembre 1951 (≈ 1951)
Protección de fachadas y techos.
Aujourd'hui
Aujourd'hui
Aujourd'hui Aujourd'hui (≈ 2025)
Position de référence.
Patrimonio clasificado
Frentes y techos (Box B 86): inscripción por decreto del 27 de noviembre de 1951
Origen e historia
El Old Logis de Candes-Saint-Martin es un edificio emblemático de la arquitectura seigneurial del siglo XVI, situado en el municipio de Candes-Saint-Martin, en Indre-et-Loire. Esta casa, inscrita en los monumentos históricos el 27 de noviembre de 1951, se distingue por su fachada principal acompañada por una torre poligonal que alberga una escalera de piedra. Una claraboya adornada con alas y coronada por un pedimento curvado ilumina la altura de esta torre, agregando un elemento decorativo característico del Renacimiento.
El edificio, construido en planta baja, piso y ático, tiene rastros de cambios sucesivos. Las bahías del siglo XIV permanecen en el lado este, mientras que los cambios de los siglos XV, XVI y XVII son visibles, especialmente en la gable norte, donde los restos de los jefes atestiguan estas transformaciones. El cuerpo principal parece haber sido reducido, y su planta baja, propensa a inundaciones, refleja las adaptaciones relacionadas con su entorno geográfico.
Las fachadas y techos del Antiguo Logis fueron protegidos por decreto en 1951, destacando su importancia patrimonial. Situado en el camino a Compostelle, en la dirección 13 Route de Compostelle, este monumento ilustra la evolución arquitectónica de las casas señoriales en Touraine, entre el patrimonio medieval y las influencias renacentistas. Su inscripción en la base de Merimée y su ubicación precisa lo convierten en un testimonio tangible de la historia local y regional.