Fundación de la ciudad fuerte XIIIe siècle (≈ 1350)
Construcción en un Gallo-Romano *castrum*.
1645
Inicio del castillo
Inicio del castillo 1645 (≈ 1645)
La construcción comenzó, nunca terminó.
1662
Conclusión de los trabajos
Conclusión de los trabajos 1662 (≈ 1662)
Real orden interrumpe el sitio de construcción.
28 mai 1951
Protección del patrimonio
Protección del patrimonio 28 mai 1951 (≈ 1951)
Registro de torres y restos.
Aujourd'hui
Aujourd'hui
Aujourd'hui Aujourd'hui (≈ 2025)
Position de référence.
Patrimonio clasificado
Las dos torres de la Nueva Puerta y el resto de las fortificaciones (cad. 610, 255, 253): inscripción por decreto del 28 de mayo de 1951
Principales cifras
Information non disponible - No hay carácter citado
El texto fuente no menciona a ningún actor.
Origen e historia
Las fortificaciones anteriores de Quintin son parte de la historia de una ciudad fuerte que data del siglo XIII, construida en el sitio de un castrum galo-romano. En el siglo XVII, la construcción de un castillo se llevó a cabo en 1645, pero permaneció inacabado después de una orden real en 1662. Sólo se termina la torre sur, acompañada de una escalera circular cubierta, mientras que su vecino circular permanece incompleto. Este conjunto ilustra la evolución de las defensas urbanas entre la Edad Media y la era moderna.
La estructura defensiva se caracteriza por un callejón forrado con paredes al este, accesible por sucesivos grados y rodamientos entre las torres. Un cuadrado alto, con balusters de granito de tierra, permite el tráfico hacia el norte, complementado por una rampa de calentador en una pared. El actual espacio boscoso conserva las huellas de las antiguas fortificaciones, incluyendo las dos torres de la Nueva Puerta y restos asociados, protegidos desde 1951. Estos elementos reflejan la adaptación topográfica y estratégica del sitio.
Quintin, en Bretaña, encarna así un ejemplo de ciudad fortificada cuyo desarrollo abarca siglos, marcando el paisaje con desarrollos militares y urbanos. El castillo inacabado y las murallas parciales dan testimonio de tensiones entre las ambiciones locales y las decisiones reales en el siglo XVII, cuando el estado gradualmente centraliza el control de las fortificaciones. La inscripción en 1951 bajo el título de Monumentos Históricos destaca el valor patrimonial de estos restos, ahora compartido entre propiedad comunal y privada.
Avis
Veuillez vous connecter pour poster un avis