Foundation of the Priory XIIe siècle (≈ 1250)
Origen del conjunto del cual el Clos es parte.
1770
Dispersión del Priorato
Dispersión del Priorato 1770 (≈ 1770)
La finca está fragmentada y vendida.
12 juillet 1965
Registro de monumentos históricos
Registro de monumentos históricos 12 juillet 1965 (≈ 1965)
Protección de fachadas, techos y parcelas.
Aujourd'hui
Aujourd'hui
Aujourd'hui Aujourd'hui (≈ 2025)
Position de référence.
Patrimonio clasificado
Las fachadas y techos de la casa y la pequeña casa situada en el lado norte, así como las parcelas catastrales (cad. A 177-180): entrada por orden del 12 de julio de 1965
Origen e historia
Le Clos du Bois Rayer es una glorieta del siglo XVIII construida en Saint-Avertin, departamento de Indre-et-Loire. Este tipo de construcción era común en Tours en ese momento, reflejando la arquitectura local y las prácticas sociales de las élites rurales o religiosas. Originalmente, este monumento fue parte de un vasto complejo priorial fundado en el siglo XII, pero fue dispersado en 1770. La glorieta, probablemente utilizada como dependencia agrícola, conserva una planta baja superada por un ático para el almacenamiento de cultivos (forraje y trigo).
Las fachadas y techos de la casa, así como los de la pequeña casa en el norte, fueron catalogados como monumentos históricos por orden del 12 de julio de 1965. Esta protección también se aplica a ciertas parcelas de tierra, destacando la importancia patrimonial del sitio. El lugar, ahora conocido como Petit Bois, es testigo de la evolución de las propiedades religiosas en Touraine, transformado tras su dispersión a finales del siglo XVIII.
Le Clos du Bois Rayer ilustra el vínculo entre la arquitectura rural y el patrimonio de priorización en el Centre-Val de Loire. Su estado actual, aunque parcialmente modificado, ofrece un ejemplo preservado de las glorietas de Tourangelle, a menudo asociadas con fincas agrícolas o residencias secundarias de la aristocracia o clero. La ubicación aproximada del sitio, en la 21 Rue du Grand Cèdre, nos permite contemplar su integración en un paisaje aún marcado por la historia medieval y moderna de la región.