Construcción de la cruz XVe-XVIe siècles (≈ 1650)
Período estimado de su creación.
1982
Eliminación del monumento
Eliminación del monumento 1982 (≈ 1982)
El año pasado era localizable.
Aujourd'hui
Aujourd'hui
Aujourd'hui Aujourd'hui (≈ 2025)
Position de référence.
Principales cifras
Information non disponible - No se ha identificado ningún personaje
No hay nombres enumerados en las fuentes.
Origen e historia
La cruz del camino de Alleuze es un monumento histórico construido en los siglos XV o XVI. Perteneciendo a la comuna, se encuentra inicialmente a unos 150 metros de la iglesia local. Su estado de degradación, incluyendo florets terminales rotas y un barril doblado, motivó su protección como Monumento Histórico. A pesar de este reconocimiento, ha estado desaparecido durante más de 25 años, no encontrado desde 1982.
La ubicación de esta cruz fue aproximada, con una precisión considerada mediocre (nivel 5 de 10). Las coordenadas GPS disponibles lo colocaron cerca de la dirección 36 La Barge en Alleuze, en el departamento de Cantal (región Auvernia-Rhône-Alpes). A communal property, it was not associated with practical visiting information, and its current status remains unknown.
Fuentes disponibles, como Monumentum, indican que esta cruz fue representativa de monumentos religiosos del país, a menudo erigida para marcar caminos o lugares de reunión. Su desaparición gradual a veces refleja la falta de mantenimiento o de cambios en la organización espacial de las aldeas. Estas cruces desempeñaron un papel simbólico y espiritual para las comunidades locales, sirviendo como hitos o lugares de devoción.
No hay información disponible sobre los patrocinadores, artesanos o eventos específicos relacionados con esta cruz. Su historia se limita a los datos administrativos y su estado de degradación antes de su desaparición. La base de datos Merimée y los datos internos no proporcionan detalles adicionales sobre su iconografía o peculiaridades arquitectónicas.
La región Auvernia-Rhône-Alpes, y más particularmente el Cantal, estaba en ese momento marcada por una economía rural y una fuerte presencia de monumentos religiosos. La encrucijada, frecuente en las zonas rurales, a menudo sirvió como hito para los peregrinos o viajeros, mientras encarnaba la fe local. Su descenso en el siglo XX se debió a veces a la urbanización o al abandono de las prácticas tradicionales.
La desaparición de esta cruz ilustra los desafíos de preservar el pequeño patrimonio rural. A pesar de su clasificación, los medios de protección no han sido suficientes para garantizar su conservación, destacando la importancia de las iniciativas locales para salvaguardar estos testimonios históricos menores pero significativos.