Construcción de la cruz XVe et XVIe siècles (≈ 1650)
Tiempo estimado de erección.
24 novembre 1961
Clasificación MH
Clasificación MH 24 novembre 1961 (≈ 1961)
Registro como monumento histórico.
Aujourd'hui
Aujourd'hui
Aujourd'hui Aujourd'hui (≈ 2025)
Position de référence.
Patrimonio clasificado
Cemetery Cross (Box A 183): Registro por Orden del 24 de noviembre de 1961
Origen e historia
La cruz del cementerio de Flancourt-Crescy-en-Roumois es un monumento emblemático situado en el municipio del mismo nombre en Normandía. Partiendo de los siglos XV y XVI, es testigo de la arquitectura funeraria medieval y renacida, típica de la campiña francesa de este periodo. Su designación como monumento histórico en 1961 subraya su importancia patrimonial y preservación para las generaciones futuras.
En ese momento, las cruces del cementerio desempeñaron un papel central en la vida de las comunidades rurales. No sólo marcaron el espacio sagrado de los entierros, sino que también sirvieron como un hito espiritual y social. En Normandía, una región marcada por una fuerte tradición religiosa y agrícola, estos monumentos a menudo reflejaban la piedad local y la organización colectiva alrededor de lugares de culto y memoria.
La cruz de Flancourt-Crescy-en-Roumois, aunque poco documentada en las fuentes disponibles, comparte características comunes con otras cruces de la región, como Bosc-Bénard-Crescy, también clasificadas. Estas estructuras, a menudo hechas de piedra, fueron erigidas para honrar al fallecido y recordar la presencia de la Iglesia en la vida cotidiana de los habitantes. Su estilo, a veces mezclando el gótico tardío y el Renacimiento, ilustra las transiciones artísticas del período.
Hoy, este monumento sigue siendo un testimonio silencioso de las prácticas fúnebres y religiosas de los siglos XV y XVI. Su clasificación como monumentos históricos en 1961 le permitió proteger contra la degradación del tiempo y la urbanización, asegurando su transmisión como elemento clave del patrimonio normando. Los datos disponibles, especialmente a través de las bases Merimée y Monumentum, confirman su anclaje local y su estatus como propiedad comunal, abierta a la visita con respeto a su carácter sagrado.