Fundación Benedictina 1119 (≈ 1119)
Creado por monjes benedictinos.
1124
Pasaje a Cîteaux
Pasaje a Cîteaux 1124 (≈ 1124)
Afiliación a la Orden Cisterciense.
1768
Declinación revolucionaria
Declinación revolucionaria 1768 (≈ 1768)
Cinco monjes antes de la disolución.
1789
Venta como un bien nacional
Venta como un bien nacional 1789 (≈ 1789)
Transformación parcial en un castillo.
1967
Clasificación de clausura
Clasificación de clausura 1967 (≈ 1967)
Protección histórica de monumentos.
2017
Regreso a la vocación religiosa
Regreso a la vocación religiosa 2017 (≈ 2017)
Asiento de meditación cristiana.
Aujourd'hui
Aujourd'hui
Aujourd'hui Aujourd'hui (≈ 2025)
Position de référence.
Patrimonio clasificado
La galería restante del claustro (cf. H 13): inscripción por decreto de 27 de junio de 1967
Principales cifras
Hugues VII de Lusignan - Lord and Benefactor
Apoyo a la fundación en 1119.
Sarrasine (ou Saracena) de Lezay - Esposa de Hugues VII
Cofundador de la Abadía.
Origen e historia
La abadía de Bonnevaux fue fundada en 1119 por monjes benedictinos, con el apoyo de Hugues VII de Lusignan y su esposa Sarrasine de Lezay. Cinco años más tarde, en 1124, la comunidad adoptó la regla cisterciense y afiliación en la Abadía de Cadouin, convirtiéndose en una de sus "hijas". Este cambio marcó su integración en una influyente red monástica, consolidando su ancla local gracias al apoyo de los Señores de Lusignan.
Las guerras de la religión y el sistema de elogios, a partir del siglo XVI, debilitaron gradualmente la abadía. En la víspera de la Revolución Francesa, en 1768, sólo tenía cinco monjes. Los decretos revolucionarios dispersaron a la comunidad, y el sitio fue vendido como un bien nacional. Algunos de los edificios fueron demolidos, mientras que el resto se transformó en un castillo privado, incorporando elementos medievales como un ala del claustro del siglo XII-15, clasificado como monumento histórico en 1967.
La actual arquitectura en forma de H combina una sección central de finales del siglo XVIII con dos alas antiguas, preservando habitaciones abovedadas y chimeneas medievales. Después de servir como hogar privado, la abadía recuperó una vocación religiosa en 2017, convirtiéndose en la sede de la Comunidad Mundial para la meditación cristiana. Este regreso a las fuentes espirituales es parte de una dinámica de preservación del patrimonio y renovación monástica.