Construcción de dolmen Néolithique (≈ 4100 av. J.-C.)
Período estimado de su construcción.
1825
Primera entrada escrita
Primera entrada escrita 1825 (≈ 1825)
By Abbé Mahé under the name *Hot House*.
28 août 1934
Monumento Histórico
Monumento Histórico 28 août 1934 (≈ 1934)
Protección oficial del sitio arqueológico.
Aujourd'hui
Aujourd'hui
Aujourd'hui Aujourd'hui (≈ 2025)
Position de référence.
Principales cifras
Abbé Mahé - Estudioso local
Primero mencionar a los dolmen en 1825.
Cayot-Delandre - Historiador del siglo XIX
Describe el dolmen en 1847.
Jean L'Helgouach - Arqueólogo
Analiza su arquitectura como dolmen angevin.
Origen e historia
El Dolmen de la Maison Trouvée, también conocido como el Dolmen de la Ville au Voyer, es un monumento megalítico situado en el municipio delegado de La Chapelle-Caro, ahora integrado en Val-d Este dolmen, datado del Neolítico, es un ejemplo típico de la arquitectura de los dolmenes angelinos, con una cámara sepulcro rectangular de 4,30 m de largo por 2 m de ancho, cubierta con una mesa de cubierta monumental de púrpura de 5,90 m de largo. Está rodeado de un terrón circular de aproximadamente 1 m de altura, atado por un peristalito de bloques de cuarzo. El pasillo de acceso, de 1 m de ancho, tiene una hoja en una de sus placas, sugiriendo la antigua existencia de una puerta.
Mencionado desde principios del siglo XIX por académicos locales como el Abbé Mahé (1825), Cayot-Delandre (1847) y Rozensweig (1863), el dolmen fue entonces conocido como Maison Trouée o Maison Trouvée. Fue clasificado como monumentos históricos el 28 de agosto de 1934. Según descripciones históricas, originalmente estaba rodeado por un recinto circular de piedras elevadas, ahora extintas, y superó un tumulo de unos 20 metros de diámetro. Las posteriores excavaciones y observaciones, como las de Jean L-Helgouach, confirmaron su orientación este/oeste y su pertenencia a la tipología de los dolmenes angelinos.
El folclore local combina este dolmen con una leyenda con seres sobrenaturales llamados Folliards. Estas criaturas, conocidas por sustituir a los recién nacidos en su cuna, podrían ser removidas lanzando nueve manzanas rojas en un caldero de agua hirviendo. Esta creencia refleja supersticiones relacionadas con megaliths, a menudo percibidas como lugares habitados por espíritus malignos o entidades. Los dolmen, con su mesa dividida y su apariencia imponente, nutriron la imaginación colectiva de Breton durante siglos.
Estudios arqueológicos, en particular los realizados por Jacques Briard y Philippe Gouézin, han aclarado las características arquitectónicas del sitio. Todas las laderas del monumento están en púrpura, y la cámara funeraria tiene la peculiaridad de doblar sus orthostat. The dolmen, although partially altered by time, remains a major testimony of the funeral practices and constructive know-how of Neolithic in interior Brittany. Su clasificación en 1934 contribuyó a su preservación, a pesar de la desaparición de algunos elementos originales como el recinto de piedras elevadas.
Hoy, el Dolmen de la Maison Trouvée es un sitio arqueológico protegido, accesible al público. Ilustra tanto el ingenio de los constructores prehistóricos como la riqueza del patrimonio megalítico de Breton, al tiempo que perpetúa historias legendarias que anclan este monumento en la cultura local. Las fuentes disponibles, combinando datos arqueológicos, descripciones históricas y tradiciones orales, lo convierten en un lugar privilegiado de estudio para comprender las sociedades neolíticas y su relación con la muerte.