Construcción de dolmens Néolithique (≈ 4100 av. J.-C.)
Período estimado de su construcción.
IIIe–IIe siècle av. J.-C.
Graffitis en losas
Graffitis en losas IIIe–IIe siècle av. J.-C. (≈ 151 av. J.-C.)
Adiciones posteriores a la construcción.
26 novembre 1959
Registro de monumentos históricos
Registro de monumentos históricos 26 novembre 1959 (≈ 1959)
Protección oficial de ambos dolmens.
1966
Descubrimiento de placas grabadas
Descubrimiento de placas grabadas 1966 (≈ 1966)
Por Jean Abélanet en la habitación.
Aujourd'hui
Aujourd'hui
Aujourd'hui Aujourd'hui (≈ 2025)
Position de référence.
Patrimonio clasificado
Dolmen du Mas Payrot (Caso B 223): entrada por orden del 26 de noviembre de 1959
Principales cifras
Jean Abélanet - Arqueólogo o investigador
Placas grabadas en 1966.
Origen e historia
Los dolmens de Mas Payrot, también llamados dolmens de los Masos, son dos monumentos megalíticos ubicados en la comuna de Saint-Michel-de-Llotes, en los Pirineos-Orientales. Estas estructuras funerarias, características de Neolítico, consisten en cámaras atadas por losas de esquisto, ahora parcialmente colapsadas o rotas. El primer dolmen, de forma accidental poligonal, tiene orthostats inclinados hacia el oeste y una falta de mesa de cubierta. Su tumulo, enmascarado por vegetación, aparece circular con un diámetro estimado entre 8 y 10 metros. Una losa delgada cerca del suelo puede haber servido como un umbral o cierre.
El segundo dolmen, situado a unos 200 metros al oeste de la primera, es un pequeño edificio arruinado cuyas losas han sido severamente erosionadas. Su habitación, delimitada por tres orthostats, conserva una losa cubierta de suelo. Una característica notable es la presencia de grabados lineales incisos en una gran losa sur, así como el graffiti datado entre el siglo III y el siglo II a.C. Debris of shale plaques grabed with pentacles, collected in 1966 by Jean Abélanet, attest to reuse or post-construction use.
Ambos dolmens fueron registrados como monumentos históricos por orden del 26 de noviembre de 1959. Su precaria condición de conservación se explica por movimientos accidentales de piedra, violaciones anteriores y erosión natural. El sitio, aunque no es accesible, ofrece un valioso testimonio de las prácticas funerarias y artísticas de las comunidades neolíticas de los Pirineos-Orientales. La vegetación densa y una pared de partición a través del tumulo de los primeros dolmen complican su estudio y desarrollo.
El contexto arqueológico local sugiere que estos dolmens formaban parte de una red de enterramientos colectivos, típica de Neolítico en el sur de Francia. Su proximidad geográfica y características arquitectónicas similares pueden indicar el uso contemporáneo o relacionado por los mismos grupos humanos. Los grabados y grafiti posteriores ponen de relieve un uso prolongado del sitio, mucho más allá de su período de construcción inicial.