Construcción de la villa 1929-1931 (≈ 1930)
Dirigida por Louis Sue para Jean Patou.
19 septembre 2013
Registro de Monumentos Históricos
Registro de Monumentos Históricos 19 septembre 2013 (≈ 2013)
Protección total de la finca y los jardines.
Aujourd'hui
Aujourd'hui
Aujourd'hui Aujourd'hui (≈ 2025)
Position de référence.
Patrimonio clasificado
En total, las partes construidas y no construidas de la villa, con las terrazas circundantes, la piscina y los jardines, la casa de conserjería, el parque y la finca (cad. AW 6, 7p, cf. plan anexado al decreto): registro por orden del 19 septiembre 2013
Villa Berriotz, situada en Arcangues, Nueva Aquitania, es un ejemplo emblemático de la arquitectura Art Deco a principios del siglo XX. Construido entre 1929 y 1931, fue encargado por el famoso diseñador Jean Patou, una figura importante en la moda parisina de los Años Folle. El arquitecto Louis Sue, conocido por su excelente trabajo y sus colaboraciones con artistas vanguardistas, concibió esta zona como una residencia excepcional, combinando modernidad y elegancia. El proyecto también incluye mejoras paisajísticas confiadas a Jean-Claude-Nicolas Forestier, un arquitecto paisajístico reconocido por sus jardines estructurados y armónicos.
La villa ha conservado en su totalidad la decoración interior y los muebles originales, reflejando el lujoso y vanguardista sabor de Patou. Las zonas al aire libre, incluyendo terrazas, piscina y jardines, se consideraban una extensión estética de la casa. En 2013, toda la finca – edificios, parques y dependencias – fue catalogada como Monumento Histórico, reconociendo su excepcional valor patrimonial. Hoy, la propiedad pertenece a una empresa privada, y su acceso al público sigue siendo limitado, aunque su prestigio arquitectónico e histórico lo convierte en un lugar notable del patrimonio vasco.
La zona también ilustra las colaboraciones entre artistas y patronos en el período interguerra, cuando el arte y el lujo se mezclaron para crear residencias únicas. Arcangues, un pueblo en el País Vasco, se convirtió así en el marco para una realización audaz, combinando influencias locales y modernidad internacional. La precisión de los arreglos, tanto en interiores como en exteriores, es evidencia de un deseo de crear un conjunto coherente, donde cada detalle fue diseñado para mejorar el ambiente de vida. La ubicación, considerada satisfactoria por las bases patrimoniales, permite apreciar la integración de la finca en su entorno natural y cultural.