Construcción inicial 1896 (≈ 1896)
Primera fase de Berninger y Krafft.
1899
Añadiendo el cuarto lazo
Añadiendo el cuarto lazo 1899 (≈ 1899)
Estilo inspirado en los grandes almacenes parisinos.
1919
Cambio de función
Cambio de función 1919 (≈ 1919)
Conviértete en el cine *Les Arcades*.
1950
Fase final de construcción
Fase final de construcción 1950 (≈ 1950)
Cambios a mediados del siglo XX.
21 décembre 1984
Inscripción parcial
Inscripción parcial 21 décembre 1984 (≈ 1984)
Plaza clasificada como monumento histórico.
1987
Nuevo uso comercial
Nuevo uso comercial 1987 (≈ 1987)
Transformación en un restaurante rápido.
Aujourd'hui
Aujourd'hui
Aujourd'hui Aujourd'hui (≈ 2025)
Position de référence.
Principales cifras
Julius Berninger - Arquitecto
Co-designador del edificio en 1896.
Gustave Krafft - Arquitecto
Co-designador del edificio en 1896.
Origen e historia
El edificio de 33-37, rue des Grandes-Arcades en Estrasburgo es un edificio emblemático en el centro de la ciudad. Construido en tres fases (1896, 1899 y 1950), refleja la evolución arquitectónica desde finales del siglo XIX hasta mediados del siglo XX. Su fachada, parcialmente catalogada como monumentos históricos en 1984, cuenta con una estructura metálica inspirada en los grandes almacenes parisinos, con la decoración Art Nouveau en su parte superior. Originalmente, albergaba las tiendas Manrique, una mercería, antes de convertirse en un cine (Les Arcades) en 1919, luego un restaurante de comida rápida en 1987.
La construcción inicial fue atribuida a los arquitectos Julius Berninger y Gustave Krafft, que diseñaron un edificio moderno para el período. El cuarto lapso, añadido en 1899, se distingue por su altura y estilo, marcando un descanso con los lados originales. La inscripción parcial a los monumentos históricos en 1984 cubre sólo los cuatro lados verticales de la fachada, excluyendo la planta baja y tres bahías del último nivel. Esta elección destaca los elementos más representativos de su patrimonio arquitectónico y comercial.
La historia de este edificio ilustra los cambios urbanos y económicos en Estrasburgo, pasando de un negocio local a un lugar de entretenimiento y luego una marca internacional. Su arquitectura, que combina funcionalidad y estética, testimonia la influencia de los grandes almacenes parisinos y la adopción temprana de técnicas innovadoras como el marco metálico. Hoy, sigue siendo un símbolo de la adaptabilidad de los edificios históricos a los usos contemporáneos.