Monumento Histórico 7 avril 2006 (≈ 2006)
Protección de la iglesia y su corte.
Aujourd'hui
Aujourd'hui
Aujourd'hui Aujourd'hui (≈ 2025)
Position de référence.
3e quart du XXe siècle
Construcción de la iglesia
Construcción de la iglesia 3e quart du XXe siècle (≈ 2062)
Sustitución de la antigua capilla por un edificio moderno.
Patrimonio clasificado
Toda la iglesia, así como el parvis delante de este edificio (Box AD 118): inscripción por orden del 7 de abril de 2006
Principales cifras
Paul de Noyers - Arquitecto
Diseñador de la iglesia y el centro cívico.
Bruno Schmeltz - Pintor de vidrio
Autor de vidrio no figurativo manchado.
Origen e historia
La Iglesia de la Santísima Trinidad de Capvern-les-Bains, construida en el 3er trimestre del siglo XX, se distingue por su audaz arquitectura de hormigón armado, típica de la década de 1960. Forma un puente sobre un valle, conectando las dos laderas del valle, e integra en un proyecto urbano más grande, el centro cívico, que también incluye el mercado municipal y la oficina de correos. Su plaza, construida de la rue des Thermes, crea un espacio de transición entre el edificio y la ciudad. El muro de campana, recubierto con arenisca rosa, aporta un toque regionalista contrastando con las líneas horizontales dominantes en hormigón bruto.
El edificio reemplaza una antigua capilla que se ha convertido en insuficiente, situada cerca de la buvette-promenoir en la parte inferior de la rue des Thermes. El arquitecto Paul de Noyers explotó la cubierta del arroyo por la nueva rue Jean-Paul-Taillade para diseñar la iglesia como puente, optimizando el espacio urbano. Las fachadas laterales alternan el revestimiento de madera y la red de hormigón con vidrio no figurativo, firmado por el pintor Bruno Schmeltz. El interior conserva muebles de época, mientras que el espacio bajo la iglesia sirvió como mercado cubierto, ilustrando su vocación multifuncional.
Monumento Histórico Rankeado por decreto del 7 de abril de 2006, la iglesia encarna una síntesis entre la modernidad arquitectónica y la integración paisajística. Sus tres accesos (principal plaza, calle del Dr. Ticier, escalera de la calle Jean-Paul-Taillade) subrayan su papel como lugar de paso y montaje. Las vidrieras, más desarrolladas en el norte, y las elevaciones ciegas al este y al oeste refuerzan su carácter monumental y funcional, anclado en el contexto térmico y urbano de Capvern.
El proyecto forma parte de un enfoque integral de la renovación urbana, donde la iglesia se convierte en símbolo de la reconstrucción posterior a la Segunda Guerra Mundial, combinando la innovación técnica (aparente hormigón, estructuras atrevidas) y la respuesta a las necesidades comunitarias. La protección del edificio también incluye a su corte, destacando la importancia del espacio público en este complejo cívico y religioso.