Colocando la primera piedra 1890 (≈ 1890)
La construcción del edificio comienza.
22 septembre 1891
Inauguración de la iglesia
Inauguración de la iglesia 22 septembre 1891 (≈ 1891)
Abierto al público después de la terminación.
4e quart XIXe siècle
Período de construcción
Período de construcción 4e quart XIXe siècle (≈ 1987)
A finales del siglo XIX, entre 1875 y 1900.
17 juillet 2013
Registro de monumentos históricos
Registro de monumentos históricos 17 juillet 2013 (≈ 2013)
Protección oficial del edificio.
Aujourd'hui
Aujourd'hui
Aujourd'hui Aujourd'hui (≈ 2025)
Position de référence.
Patrimonio clasificado
La iglesia parroquial (cad. A 93): inscripción por decreto de 17 de julio de 2013
Origen e historia
Iglesia Saint-Jean-Baptiste de Triquerville, situada en la Rue de l'Église en Port-Jérôme-sur-Seine (Seine-Maritime), es un edificio religioso católico construido a finales del siglo XIX. La primera piedra fue colocada en 1890, y la inauguración tuvo lugar el 22 de septiembre de 1891. Su originalidad reside en el uso de hierro para su estructura, combinado con columnas de hierro fundido adornadas con capitales corintios, soportando un marco metálico. Esta opción técnica, innovadora para el tiempo, permite despejar un amplio espacio interior al reproducir un tradicional plan de tres naves.
El edificio, que ha sido catalogado como monumentos históricos desde el 17 de julio de 2013, se distingue por su mezcla de materiales: piedra para paredes y metal para el marco. Las columnas de hierro fundido, inspiradas en el orden corintiano, rítmican el espacio y enfatizan la influencia de las técnicas industriales de la Revolución en la arquitectura religiosa. La ligereza del metal ofrece una gran libertad en el diseño interior, manteniendo al mismo tiempo una apariencia exterior clásica.
Triquerville, un casco antiguo integrado en Port-Jérôme-sur-Seine, refleja a través de esta iglesia la adaptación de las tradiciones arquitectónicas a las innovaciones de finales del siglo XIX. El edificio, propiedad del municipio, también ilustra la importancia de los lugares de culto en la organización social y espiritual de los pueblos normandos, donde la iglesia sirvió como punto central de reunión para los habitantes.