Descubrido por Jean Maury 1924 (≈ 1924)
Perforación del túnel de acceso en dos años.
1947
Abierto al público
Abierto al público 1947 (≈ 1947)
Instalaciones turísticas terminadas.
1979
Clasificación de la UNESCO
Clasificación de la UNESCO 1979 (≈ 1979)
Integrado con sitios Vézère.
2014
Debate sobre la clasificación de la UNESCO
Debate sobre la clasificación de la UNESCO 2014 (≈ 2014)
Propuesta de retirada por falta de antropización.
Aujourd'hui
Aujourd'hui
Aujourd'hui Aujourd'hui (≈ 2025)
Position de référence.
Principales cifras
Jean Maury - Speleologist and Prehistorian
Descubridor y explorador de la cueva.
Origen e historia
La Gran Cueva Roc es una cavidad natural situada en el valle del Vézère, en la comuna de Eyzies-de-Tayac-Sireuil en Dordogne. A diferencia de otras cuevas de la región, no tiene rastro de ocupación prehistórica, pero se distingue por sus espectaculares concreciones minerales, incluyendo helictitas y raros triángulos calcita. Estas formaciones geológicas, coloreadas por óxidos de hierro, arcilla o manganeso, crean un paisaje subterráneo llamado "bosque minero". La cueva se cava en limestones que datan del Cretáceo Superior (Coniaciano-Santoniano), en la orilla derecha del Vézère, cerca del refugio Laugerie-Basse.
El descubrimiento de la cueva pertenece a Jean Maury, espeleólogo y prehistórico, quien en 1924 vio un porche en el acantilado mientras buscaba el depósito de "Marseilles" en Laugerie-Basse. Después de dos años de trabajo para perforar un túnel de 40 metros en la roca, entró en la cavidad con su hija y su hermana. La cueva, diseñada para el turismo, abrió sus puertas al público en 1947. Sus frágiles concreciones, protegidas por barreras y ventanas, lo convierten en un lugar notable, clasificado como "sitios prehistóricos y cuevas adornadas por el Valle de Vézère" por la UNESCO en 1979, aunque su estatus fue cuestionado en 2014 debido a su falta de rastros humanos.
Legalmente, la cueva y sus acantilados gozan de varias protecciones: registro en el inventario de pintorescos sitios en 1944 y 1977, y clasificación del Patrimonio Mundial de la UNESCO. En 2014, el consejo departamental de la Dordoña era el dueño. El sitio, que atrae a unos 58.000 visitantes por año (2022), también se distingue por dos estrellas Michelin. A pesar de los debates sobre su relevancia en la lista de la UNESCO, la cueva sigue siendo un testimonio geológico excepcional, que complementa el patrimonio prehistórico del valle de Vézère.