Construcción inicial 1663 (≈ 1663)
Construido para Nicolas Wiet, maestro Mason.
1827
Conversión en palacio
Conversión en palacio 1827 (≈ 1827)
Conviértete en el Hotel de Europa y Príncipes.
1835
Stay of Meyerbeer
Stay of Meyerbeer 1835 (≈ 1835)
El compositor se aloja en el hotel.
1860
Avance
Avance 1860 (≈ 1860)
El paso de los príncipes cruza el hotel.
1990
Protección del patrimonio
Protección del patrimonio 1990 (≈ 1990)
Facade y techo inscrito.
Aujourd'hui
Aujourd'hui
Aujourd'hui Aujourd'hui (≈ 2025)
Position de référence.
Principales cifras
Nicolas Wiet - Master Mason
Sponsor of construction in 1663.
Meyerbeer - Compositor
Famoso huésped del hotel en 1835.
Origen e historia
El Hôtel de l'Europe et des Princes, situado en la 97 rue de Richelieu, en el segundo distrito de París, fue construido en el 3er trimestre del siglo XVII, más precisamente en 1663. Originalmente encargado para el maestro Mason Nicolas Wiet, este edificio encarnaba la arquitectura residencial burguesa del periodo Luis XIV, con fachadas y techos ahora protegidos bajo los Monumentos Históricos (inscripción en 1990). Su ubicación en un barrio en evolución urbana reflejaba la expansión de París bajo la Ancien Régime.
En 1827, el hotel se transformó en un lujoso hotel amueblado bajo el nombre del Hotel de l'Europe et des Princes, convirtiéndose en un prestigioso establecimiento de 40 habitaciones. Celebró personalidades notables, como el compositor Meyerbeer en 1835, demostrando su influencia en la vida cultural parisina. Su historia es también parte de las obras haussmannianas: en 1860, el paso de los Príncipes fue perforado a través de sus paredes, cambiando su entorno inmediato e integrando el hotel en la red de pasajes cubiertos, emblemático del siglo XIX París.
Hoy, el Hotel de l'Europe et des Princes es una propiedad privada, sólo la fachada y el techo están clasificados. Su dirección histórica (97 rue de Richelieu) contrasta con su acceso actual a través del pasaje 29B des Princes, destacando los estratos de su pasado. Aunque no se especifica su uso contemporáneo (prendiz, visita), su patrimonio arquitectónico y su papel en los hoteles de lujo del siglo XIX lo convierten en un testigo clave de la evolución urbana y social de París.