Fecha grabada en el horizonte 1832 (≈ 1832)
Símbolo de companión y fecha en el marco.
2e quart XIXe siècle
Período de construcción
Período de construcción 2e quart XIXe siècle (≈ 1937)
Estimación basada en estilo arquitectónico.
2 juillet 1997
Registro de Monumentos Históricos
Registro de Monumentos Históricos 2 juillet 1997 (≈ 1997)
Protección de la luz del cielo, fachada y techo.
Aujourd'hui
Aujourd'hui
Aujourd'hui Aujourd'hui (≈ 2025)
Position de référence.
Patrimonio clasificado
Lucarne, fachada en calle y techo (Box B 1116): inscripción por decreto de 2 de julio de 1997
Principales cifras
Information non disponible - No se ha identificado ningún personaje
Fuentes insuficientes para asignar un nombre.
Origen e historia
La casa en la claraboya de Saint-Georges-sur-Cher es un monumento histórico situado en el corazón de la ciudad, en el departamento de Loir-et-Cher, en la región Centro-Val de Loire. Construido en el segundo trimestre del siglo XIX, se distingue por una claraboya de tipo Companion, decorada con un guardia y un crooch tenaille. Esta claraboya, fechada en 1832, también cuenta con un símbolo único para los compañeros, mostrando su experiencia y presencia en la región. No se encontró ninguna otra información histórica sobre la casa o sus ocupantes en las fuentes disponibles.
La luz del cielo, la fachada callejera y el techo de la casa fueron inscritos en los Monumentos Históricos por orden del 2 de julio de 1997, reconociendo así su valor patrimonial. El edificio se encuentra en 1 rue Gilbert-Michel, dirección confirmada por las bases de Merimée y coordenadas GPS. Aunque su historia sigue siendo en parte misteriosa, esta casa ilustra el patrimonio arquitectónico de los compañeros del siglo XIX, cuyos logros aún marcan el paisaje urbano de muchas ciudades francesas.
El monumento no tiene datos precisos sobre su uso original o sus propietarios. Sin embargo, su ubicación central y su elemento compañero decorativo sugieren un vínculo con la artesanía local, tal vez vinculado a una obra maestra o artesano que ha marcado la comunidad. La fecha de 1832, grabada en el marco, sigue siendo la única indicación tangible de su pasado, destacando la importancia de las huellas materiales para comprender la historia de edificios modestos pero simbólicos.