Construcción inicial 1588 (≈ 1588)
Fecha grabada en una ventana vieja.
1599
Decoración similar por Strub
Decoración similar por Strub 1599 (≈ 1599)
Casa de vecinos decorado por Georges Strub.
vers 1903
Cambio de ventanas
Cambio de ventanas vers 1903 (≈ 1903)
Ventana esculpida reemplazada por dos aberturas.
6 janvier 1930
Clasificación histórica de monumentos
Clasificación histórica de monumentos 6 janvier 1930 (≈ 1930)
Registro de fachadas y techo.
Aujourd'hui
Aujourd'hui
Aujourd'hui Aujourd'hui (≈ 2025)
Position de référence.
Principales cifras
Georges Strub - Escultor artesanal
Hizo una decoración similar en 1599.
Origen e historia
La casa en 82 rue du Maréchal-Foch en Dambach-la-Ville es un edificio emblemático del patrimonio alsaciano. Construido en 1588, como lo demuestra una fecha grabada en un post con una antigua ventana tallada, refleja la arquitectura civil del renacimiento tardío. Esta ventana, removida alrededor de 1903, tenía una decoración similar a la hecha por el artesano Georges Strub para otra casa en la misma calle en 1599. Hoy, sólo elementos modernos, como las ventanas de planta baja o partes del panel lateral, recuerdan las transformaciones que el edificio ha sufrido a lo largo de los siglos.
Clasificado como monumento histórico desde el 6 de enero de 1930, esta casa se distingue por sus fachadas y techo, protegidos por decreto. Su escalera exterior y aterrizaje, parcialmente modernizado, ilustran las adaptaciones funcionales realizadas en el siglo XX. Aunque algunos elementos decorativos originales han desaparecido, como la ventana esculpida sustituida por dos simples aberturas, el edificio conserva un gran valor patrimonial, característico del hábitat urbano alsaciano de los siglos XVI y XVII.
Dambach-la-Ville, situado en el departamento de Bas-Rhin, era en los tiempos modernos un pueblo dinámico, marcado por una floreciente actividad artesanal y vinícola. Las casas de media madera, como la de 82 rue du Maréchal-Foch, sirvieron de vivienda y de taller para artesanos locales. Su decoración, a menudo comisionada por escultores de renombre como Georges Strub, reflejaba el estatus social de sus propietarios y contribuyó a la embellecimiento del tejido urbano. Estos edificios siguen siendo testigos de la prosperidad y los conocimientos artísticos de la región en ese momento.