Construcción inicial Fin XVIe - Début XVIIe siècle (≈ 1725)
Período de construcción de la casa.
XIXe-XXe siècles
Expansiones y restauraciones
Expansiones y restauraciones XIXe-XXe siècles (≈ 1865)
Modernas campañas de trabajo de construcción.
17 avril 1931
Registro de Monumentos Históricos
Registro de Monumentos Históricos 17 avril 1931 (≈ 1931)
Protección de fachadas y techos por parada.
Aujourd'hui
Aujourd'hui
Aujourd'hui Aujourd'hui (≈ 2025)
Position de référence.
Origen e historia
La casa de la Place Notre-Dame en Josselin es un emblemático edificio de patrimonio arquitectónico bretón. Aunque su período inicial de construcción se indica como el siglo XV en algunas fuentes, los análisis históricos indican que se construyó a finales del siglo XVI o principios del XVII. Este cambio subraya la importancia de la verificación cruzada de datos para fechar con precisión monumentos antiguos. Su estilo refleja las influencias arquitectónicas del renacimiento tardío, un período de transición entre la Edad Media y la era moderna en Bretaña.
A lo largo de los siglos siguientes, la casa ha sufrido varias campañas de trabajo importantes. Fue ampliada y restaurada en los siglos XIX y XX, adaptando su uso a las cambiantes necesidades de la ciudad. Estos cambios, al tiempo que se modernizan, han conservado los elementos característicos de su estructura original, incluyendo sus fachadas y techos. Estos últimos, reconocidos por su valor patrimonial, fueron protegidos por una orden de registro bajo los Monumentos Históricos el 17 de abril de 1931, garantizando su conservación para las generaciones futuras.
La ubicación de la casa, en la esquina de la Plaza Notre Dame y la calle Olivier-de-Clisson, lo convierte en un testimonio privilegiado de la historia urbana de Josselin. Esta plaza, a menudo vivaz, fue históricamente un lugar de reunión y comercio, reflejando el papel central de las casas burguesas en la vida social y económica de la ciudad. Hoy, su dirección exacta sigue sujeta a aproximaciones, como lo demuestran las diferencias entre los datos catastrales y las coordenadas GPS, destacando los desafíos de ubicación precisa de los monumentos antiguos.
La clasificación de la casa como Monumento Histórico destaca su importancia en el paisaje arquitectónico de Josselin, ciudad marcada por su castillo medieval y patrimonio religioso. Aunque las fuentes no mencionan personajes famosos relacionados con este edificio, su inscripción oficial atestigua su valor cultural. Las fachadas y techos, elementos protegidos, ilustran las técnicas de construcción y estilos decorativos en vogue en la pendiente de los siglos XVI y XVII, período de renovación artística en Bretaña.
La información práctica sobre el acceso a esta casa sigue siendo limitada. Las fuentes disponibles no especifican si el edificio está abierto al público, alquilado para eventos, o convertido en habitaciones de huéspedes. Esta falta de detalle pone de relieve la necesidad de seguir investigando para valorar plenamente este patrimonio. Sin embargo, su presencia en la base de Merimée y en plataformas como Monumentum garantiza una visibilidad mínima, fomentando su preservación y estudio a fondo.