Primera mención del fief 1100 (≈ 1100)
Fief seigneurial vassal of Pézenas quoted.
Fin du XIIIe siècle
Primeras declaraciones escritas
Primeras declaraciones escritas Fin du XIIIe siècle (≈ 1395)
Prueba documental del molino existente.
XVe siècle
Conexión a Pézenas
Conexión a Pézenas XVe siècle (≈ 1550)
Conas permanentemente integrado en la ciudad.
1728
Redesarrollo
Redesarrollo 1728 (≈ 1728)
La fecha entró en el fondo del molino.
1791
Venta como un bien nacional
Venta como un bien nacional 1791 (≈ 1791)
Confiscated during the French Revolution.
2012
Registro de Monumentos Históricos
Registro de Monumentos Históricos 2012 (≈ 2012)
Protección oficial del molino en su totalidad.
Aujourd'hui
Aujourd'hui
Aujourd'hui Aujourd'hui (≈ 2025)
Position de référence.
Patrimonio clasificado
El molino en su totalidad (Box AP 227): registro por orden del 25 de abril de 2012
Origen e historia
El molino de Conas, situado cerca de Pézenas, es un fief de vasallo seigneurial de la ciudad mencionada desde 1100. Sus orígenes pueden remontarse al siglo XII, pero las primeras huellas escritas datan de finales del siglo XIII. Este molino de granos, situado cerca del Hérault, gozaba de una posición estratégica para el fresado medieval. Conas se adhirió permanentemente a Pézenas en el siglo XV, consolidando su función económica local.
La estructura actual resulta de varias campañas de construcción, con bases medievales que datan de los siglos XIV o XV. El molino consta de dos torres oblongas en caliza de cáscara, reforzadas por un chorro aguas abajo. La entrada oeste, protegida por el arco machiculis, da testimonio de su carácter defensivo. Los cambios posteriores entre los siglos XVI y XVII alteraron su apariencia, como se indica en la fecha de 1728 grabados en el conjunto, probablemente vinculados a los redesarrollos.
En 1791, el molino fue vendido como un bien nacional durante la Revolución Francesa. A principios del siglo XIX, se convirtió en un sistema de riego con turbina y bomba, lo que ilustra su adaptación a las necesidades agrícolas modernas. La fachada sur, parcialmente elevada y sucesivas adiciones reflejan esta evolución funcional. Hoy, el molino, registrado con los Monumentos Históricos desde 2012, pertenece a una empresa privada y conserva rastros tangibles de su pasado de fresado y seigneurial.