Inicio de la industria local XVIIIe siècle (≈ 1850)
Desarrollo ocre, faience, fruta podrida.
2003
Creación del museo
Creación del museo 2003 (≈ 2003)
Apertura en la antigua fábrica de Marliagues.
2018
Cambio de nombre
Cambio de nombre 2018 (≈ 2018)
Se convierte en Museo de Apt.
Aujourd'hui
Aujourd'hui
Aujourd'hui Aujourd'hui (≈ 2025)
Position de référence.
Principales cifras
Léon Sagy - Feather
Taller reconstituido en el museo.
Origen e historia
El Museo de Aventura Industrial de Apt, renombrado Museo de Apt en 2018, se encuentra en una antigua fábrica de frutas candied Marliagues en el corazón de la ciudad. Creado en 2003, destaca la historia industrial y humana del País de Apt, desde el siglo XVIII hasta hoy, preservando la memoria del conocimiento local y el trabajo de los hombres y mujeres de la región.
Las colecciones del museo exploran la transformación de tres emblemáticos recursos naturales: locher, usado para pigmentos de colores, arcilla, transformado en fino barro y cerámica arquitectónica, y fruta, preservada por artesanos locales. Estos temas ilustran la evolución de las técnicas industriales y artesanales que han marcado la economía y la identidad del territorio.
Locre, operado durante dos siglos en el País de Apt, se presenta a través de su extracción, refinación y comercialización. El museo reconstruye las etapas clave de su producción, evocando el papel de los ocreadores que han exportado estos pigmentos al mundo. El depósito, que se extiende 25 km entre Roussillon y Gignac, fue un pilar económico regional.
El fino material de Apt, reconocible por su esmalte transparente basado en sílice y óxido de plomo, se destaca con una colección de 250 objetos cotidianos y arquitectónicos, cubriendo los siglos XVII, XIX y XX. Una reconstitución de taller le permite descubrir las técnicas de los fabricantes, mientras que los paneles explican la evolución de este know-how único.
Se han abordado las frutas confitadas, una especialidad local durante un siglo y medio, a través de herramientas, máquinas y archivos que ilustran las innovaciones en conservación y confiscación. El museo también mantiene etiquetas de los conserjes, testimonios de la historia de esta industria aún viva. Talleres y visitas guiadas completan la oferta para todos los públicos.