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Cueva prehistórica del Cluzeau en Villars en Dordogne

Patrimoine classé
Vestiges préhistoriques
Grotte
Grotte ornée
Dordogne

Cueva prehistórica del Cluzeau en Villars

    189 Le Coteau
    24530 Villars
Grotte préhistorique du Cluzeau à Villars
Grotte préhistorique du Cluzeau à Villars
Grotte préhistorique du Cluzeau à Villars
Grotte préhistorique du Cluzeau à Villars
Grotte préhistorique du Cluzeau à Villars
Grotte préhistorique du Cluzeau à Villars
Grotte préhistorique du Cluzeau à Villars
Grotte préhistorique du Cluzeau à Villars
Crédit photo : Mj.galais - Sous licence Creative Commons

Timeline

XIXe siècle
Époque contemporaine
2000
1953
Descubrimiento de la cueva
1958
Descubrimiento de pinturas
9 décembre 1958
Clasificación histórica de monumentos
1959
Abierto al público
2004-2022
Prórroga y asistencia
Aujourd'hui
Aujourd'hui

Patrimonio clasificado

Cueva prehistórica del Cluzeau (Box B 306, 307): clasificación por decreto de 9 de diciembre de 1958

Principales cifras

André Glory - Prehistoria Estudió la decoración de la cueva (1960).
Bernard Pierret - Prehistoria Coautor del primer estudio (1960).
Brigitte Delluc - Arqueozoólogo y prehistoriano Gentileza de varias publicaciones (1974, 2016).
Gilles Delluc - Prehistoria Coautor de la investigación (1974, 2016).

Origen e historia

La cueva de Villars, también conocida como la cueva prehistórica del Cluzeau, fue descubierta en 1953 en el sitio del Cluzeau, en el borde del arroyo de Etang-Rompu, en la comuna de Villars en Dordoña. Se abre en calizas olíticas del Bajocán (Jurassique), que ofrece un desarrollo subterráneo de unos 13.000 metros, extendido desde su descubrimiento inicial de 9.000 m en 2004.

Desde 1958, se descubrieron pinturas paleolíticos, hechas con óxido de manganeso, incluyendo el pequeño y icónico caballo azul. Su estilo evoca la de las cuevas Lascaux y Roc-de-Sers, destacando la importancia artística del sitio. Estos descubrimientos motivaron su clasificación como monumento histórico en el mismo año.

La cueva fue abierta al público en 1959 y hoy atrae a miles de visitantes, con 54.000 entradas registradas en 2022. Su interés reside tanto en su patrimonio arqueológico como en su geología, lo que lo convierte en un lugar importante para la comprensión del arte parietal y la espeeleología en la Nueva Aquitania.

La investigación científica, como la realizada por André Glory, Bernard Pierret, Brigitte y Gilles Delluc, ha ayudado a revisar y enriquecer el conocimiento de su decoración y ocupación prehistóricas. Este trabajo, publicado entre 1960 y 2016, confirma su papel clave en el estudio del Paleolítico Superior en Dordoña.

Futuro

Las visitas comenzaron en 1959.

Enlaces externos