Monumento Histórico 1er juin 1988 (≈ 1988)
Registro por orden de protección.
Aujourd'hui
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Aujourd'hui Aujourd'hui (≈ 2025)
Position de référence.
Patrimonio clasificado
Ciclos protohistóricos con recintos y diques (vestigos) (Caso AD 75): entrada por orden del 1o de junio de 1988
Origen e historia
El recinto protohistórico de Saint-Avaugourd-des-Landes es un monumento situado en el municipio del mismo nombre, en Vendée (región Pays de la Loire). Este sitio, datado de la Prehistoria, se distingue por sus restos de recintos y zanjas, característicos de antiguas ocupaciones humanas. Se incluyó en el inventario de Monumentos Históricos por orden del 1o de junio de 1988, destacando su patrimonio e importancia arqueológica.
La ubicación del sitio, aunque documentada (dirección aproximada: 0 Impasse du Bois Renard), sigue imprecise según los criterios de la base de Mérimée, con una precisión estimada de 5/10. Este tipo de recinto protohistórico es generalmente evidencia de la organización espacial y social de comunidades prehistóricas, a menudo vinculadas a actividades agrícolas, defensivas o rituales. El Pays de la Loire, rico en vestigios de este período, ofrece un contexto regional propicio para el estudio de las primeras instalaciones sedentarias.
Los datos disponibles, de fuentes como Monumentum, no especifican los detalles de las excavaciones o descubrimientos específicos realizados en este sitio. Sin embargo, su clasificación como Monumento Histórico garantiza su protección y fomenta la investigación futura para comprender mejor su papel en el asentamiento protohistórico de la Vendée.
No se proporciona información sobre la accesibilidad del sitio al público, su propósito turístico o servicios conexos (visits, alojamiento). Las coordenadas GPS y la dirección dadas en la base de datos Merimée (ver código 85200) permiten un lugar aproximado, útil para investigadores o entusiastas de la arqueología.
Los recintos protohistóricos forman parte de un patrimonio más amplio de restos prehistóricos en Francia, a menudo desconocidos pero esenciales para reconstruir los estilos de vida de las sociedades antiguas. Su estudio podría arrojar luz sobre técnicas de construcción, intercambios culturales o prácticas funerarias de la época.
La protección del sitio por el Estado, mediante su registro en 1988, refleja el deseo de preservar estas frágiles huellas del pasado, al tiempo que destaca las lagunas documentales restantes. Sería necesario seguir investigando el conocimiento de este monumento y su entorno inmediato.