Primer certificado de curtidos XVIIe siècle (≈ 1750)
Origen medieval, actividad confirmada.
1741 et 1787
Fechas grabadas encontradas
Fechas grabadas encontradas 1741 et 1787 (≈ 1787)
Listas actualizadas durante búsquedas.
Début XXe siècle
Cierre de los últimos curtidos
Cierre de los últimos curtidos Début XXe siècle (≈ 2004)
Detuvo antes de la Primera Guerra Mundial.
2001–2010
Campañas de excavación arqueológica
Campañas de excavación arqueológica 2001–2010 (≈ 2006)
Descubrimiento de inscripciones y estructuras.
12 septembre 2011
Protección como monumento histórico
Protección como monumento histórico 12 septembre 2011 (≈ 2011)
Registro de restos y sistemas hidráulicos.
Aujourd'hui
Aujourd'hui
Aujourd'hui Aujourd'hui (≈ 2025)
Position de référence.
Patrimonio clasificado
Los restos de los curtidos (Box B 460 a 469), así como la fuente, la cuenca y los sistemas hidráulicos (dominio público, no catastro): inscripción por decreto del 12 de septiembre de 2011
Principales cifras
Information non disponible - No hay nombre bronceado citado
Listas descubiertas, pero no detalladas.
Origen e historia
Los curtidos de Champdeniers, ubicados en Champdeniers-Saint-Denis, han sido certificados desde el siglo XVII, aunque su origen probablemente data de la Edad Media. Estas instalaciones artesanales y familiares funcionaron hasta la víspera de la Primera Guerra Mundial (1914-1918). Sus actividades fueron organizadas alrededor del Grande Fontaine Creek, con estructuras dedicadas al tratamiento de las pieles: cuencas de agua corriente, pozos de limón ("polainas"), y cubos de mampostería para el procesamiento de cuero. Las excavaciones arqueológicas realizadas entre 2001 y 2010 revelaron inscripciones que datan de 1741 y 1787, así como nombres de tanneres, confirmando la importancia histórica del sitio.
Los curtidores tenían inicialmente un piso de tabla para secar pieles, mientras que los restos preservados incluían sistemas hidráulicos complejos (fontaine, cuenca, canales). Estos elementos, protegidos desde 2011 como monumentos históricos, ilustran técnicas tradicionales de bronceado. La producción, tanto local como familiar, refleja la economía rural de la época, donde el cuero jugó un papel central en las actividades artesanales y comerciales de la región.
El cese definitivo de los curtidos a principios del siglo XX coincide con las convulsiones industriales y los conflictos globales, marcando el fin de una tradición centenaria. Hoy en día, el sitio, propiedad del municipio, ofrece un testimonio material de conocimientos ancestrales relacionados con el trabajo de cuero, haciendo la cuestión de su patrimonio y valoración turística.