Construcción de la torre milieu du XVe siècle (≈ 1550)
Terminado bajo el duque John IV.
XIVe–XVIIe siècles
Ampliación de las murallas
Ampliación de las murallas XIVe–XVIIe siècles (≈ 1750)
Período de trabajo defensivo importante.
1927
Clasificación histórica de monumentos
Clasificación histórica de monumentos 1927 (≈ 1927)
Protección oficial de la torre.
Aujourd'hui
Aujourd'hui
Aujourd'hui Aujourd'hui (≈ 2025)
Position de référence.
Principales cifras
Jean IV de Bretagne - Duque de Bretaña (1364–1399)
Patrocinador del segundo recinto.
Jean Bugeau - Arquitecto (principalmente 17)
Fortalecer las fortalezas vecinas.
Origen e historia
La torre del Bourreau, originalmente llamada Torre de las Hijas debido a su uso como prisión para las mujeres, fue construida a mediados del siglo XV cuando las paredes de Vannes se extendieron bajo el duque Juan IV. Construido en el siglo XIV, forma parte del segundo recinto fortificado, diseñado para proteger los nuevos barrios del sur de la ciudad. Su nombre actual viene de su función posterior: alojó al verdugo oficial de Vannes, a cargo de las ejecuciones públicas.
La torre, con el típico machicoulis Breton, ilustra la arquitectura defensiva de la época. Es parte de un conjunto más amplio de fortificaciones fortificadas entre los siglos XIV y XVII, incluyendo bastiones y puertas como Calmont o Grégennic. Estos ajustes reflejan las tensiones políticas de la Bretaña ducal, marcadas por las guerras de Sucesión (siglo XVI) y los conflictos religiosos (siglo XII). La torre, clasificada como monumento histórico en 1927, es hoy un emblemático vestigio de las paredes de la válvula, parcialmente accesible al público.
Las murallas de Vannes, de las cuales la Torre Bourreau es un elemento clave, experimentaron grandes transformaciones en los siglos XIX y XX. La demolición parcial de las paredes (especialmente norte y oeste) para romper nuevas calles motivó la creación en 1911 de la Sociedad de Amigos de Vannes, dedicada a la preservación del patrimonio. Desde entonces, las campañas de restauración (como la de 2010-2012 para la puerta de la prisión cercana) y las mejoras turísticas (gardens, exposiciones) han preservado este testimonio único de la historia militar bretón.