Construcción inicial XVIIIe siècle (≈ 1850)
Construcción prevista de la capilla
XIXe–XXe siècles
Restauraciones
Restauraciones XIXe–XXe siècles (≈ 1865)
Trabajo de conservación parcial
27 décembre 1993
Protección oficial
Protección oficial 27 décembre 1993 (≈ 1993)
Registro Monumento Histórico
Aujourd'hui
Aujourd'hui
Aujourd'hui Aujourd'hui (≈ 2025)
Position de référence.
Patrimonio clasificado
La antigua capilla (Box D 22): inscripción por orden del 27 de diciembre de 1993
Origen e historia
La antigua capilla de Saint-Jacques, situada en Saint-Just-Ibarre en los Pirineos-Atlantiques, es un modesto edificio rural construido en el siglo XVIII. De un recipiente rectangular a un único, se distingue por sus paredes de piedra caliza (aparamento medio para elevaciones laterales, huecos para fachadas frontales y traseras) y su techo de larga duración cubierto de azulejos huecos. Dentro, accesible por una puerta de madera con persianas dobles, alberga una estructura aparente y un retablo pintado ingenuo que representa a Santiago como peregrino, enmarcado con motivos decorativos. Esta decoración mural, típica del siglo XVIII, da a la capilla su principal interés patrimonial.
La capilla fue una parada en una ruta secundaria de la peregrinación de Santiago de Compostela, conectando Mauléon con Saint-Jean-Pied-de-Port a través del Col d'Osquich. Cerca de la noble casa Donaikia (o Senimenea), ilustra los vínculos entre el patrimonio religioso y la red local seigneurial. Aunque su uso actual es agrícola (remota), las restauraciones en los siglos XIX y XX permitieron su conservación parcial. Clasificado como Monumento Histórico por decreto del 27 de diciembre de 1993, es testigo de la devoción jacquaria en las zonas rurales vascas, a pesar de su modesto estado de conservación (ubicación exacta, nota 5/10).
Architecturaly, la capilla encarna la sencillez de los edificios rurales del siglo XVIII en el País Vasco: materiales locales (calcáreos, madera), falta de ornamentación exterior y primera funcionalidad. El retablo, aunque ingenuo, destaca la importancia simbólica de San Santiago para las comunidades atravesadas por los caminos de Compostela. Es probable que las renovaciones posteriores (siglos XIX-20) tengan por objeto mantener su función cultural o conmemorativa antes de su conversión a dependencia agrícola. Su registro como Monumentos Históricos subraya su valor documental, a pesar de su desmantelamiento actual.