Construcción por Luftwaffe été 1940 (≈ 1940)
Instalación de radares Freya y Würzburg, pistolas Flak.
23 décembre 2024
Monumento Histórico
Monumento Histórico 23 décembre 2024 (≈ 2024)
Protección de 23 restos y parcelas.
Aujourd'hui
Aujourd'hui
Aujourd'hui Aujourd'hui (≈ 2025)
Position de référence.
Patrimonio clasificado
Las obras de la batería antiaérea de Auderville-la-Roche y La Valette, restos de la Segunda Guerra Mundial, en su totalidad, y las placas de tierra donde se conservan, incluyendo restos arqueológicos enterrados o en elevaciones conocidas o para ser descubiertos, en las parcelas No 266, No. 274, No. 275, No. 279, No. 279, No. 283, No morada 292, No
Origen e historia
La batería antiaéreo de Auderville-la-Roche y La Valette, ubicada en la comuna de La Haya en el Canal, fue construida por el Luftwaffe durante el verano de 1940 como parte de la ocupación alemana. Este sitio estratégico, conocido como la estación Ammer, combina tecnologías avanzadas para el tiempo: dos radares Freya Fu.MG (models 450 y 401) y dos radares Würzburg Reise Fu.SE 65, complementados por pistolas Flak instalados en los encumentos. El equipo fue diseñado para proteger dos baterías de artillería cercanas, el Stützpunkt 351 (Alderville Hague) y Stützpunkt 356 (Alderville Laye), proporcionando cobertura por radar y antiaéreo a lo largo de la costa de Normandía.
El complejo militar también incluía infraestructura logística y refugio para soldados, incluidos tres Regelbau 622 (bunkers estandarizados). En total, 23 elementos constituyeron el sitio, incluyendo edificios de cantón y restos ahora protegidos como monumentos históricos. La inscripción oficial por orden del 23 de diciembre de 2024 cubre obras en elevación o enterrado, así como parcelas asociadas, con la excepción de una vivienda moderna situada cerca.
Este sitio ilustra el esfuerzo de fortificación del Muro Atlántico por parte de la Alemania nazi, con una rara concentración de tecnologías de radar y defensa aérea en el mismo sitio. Los restos, aún visibles, dan testimonio de las estrategias militares de la Segunda Guerra Mundial y de la ocupación en Normandía, donde la presencia alemana marcó el paisaje y la memoria local.
La ubicación del sitio, a lo largo de la costa, refleja su papel clave en la vigilancia de los enfoques marítimos y la protección contra las redadas aéreas aliadas. Hoy en día, estos restos proporcionan información histórica sobre las técnicas de guerra electrónica e infraestructura militar de la época, al tiempo que constituyen un patrimonio conmemorativo de la Resistencia y Liberación en la Baja Normandía.