Reconstrucción de la mansión XVIIe siècle (≈ 1750)
Asiento de una seigneury, restos actuales (pigeon, puerta).
4e quart du XVIIIe siècle
Transformación en un albergue de caza
Transformación en un albergue de caza 4e quart du XVIIIe siècle (≈ 1887)
Reconstrucción parcial, jardín adosado.
1990
Monumento Histórico
Monumento Histórico 1990 (≈ 1990)
Protección de la infraestructura paisajística y ninfa.
Aujourd'hui
Aujourd'hui
Aujourd'hui Aujourd'hui (≈ 2025)
Position de référence.
Patrimonio clasificado
Jardín Coat-Iles: Infraestructuras arquitectónicas que incluyen la nyumphee con sus escaleras, paredes de apoyo a la terraza y la pared del recinto (cad. A 667): entrada por orden del 9 de octubre de 1990
Principales cifras
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No se mencionan propietarios o arquitectos.
Origen e historia
El Jardín Coat-Iles en Taulé, Bretaña, es uno de los pocos restos de una importante seigneury reconstruida en el siglo XVII, probablemente sobre los cimientos de una mansión mayor. A partir de este período permanecen el dovecote, la puerta y el pabellón de entrada, testimonios del antiguo prestigio del lugar. A finales del siglo XVIII, el conjunto fue completamente rediseñado: la casa solariega original fue reemplazada por un albergue de caza, ahora muy restaurado, mientras que las adiciones posteriores (XIX-20th century) alteraron su fachada occidental, en particular.
El jardín, el elemento más notable del sitio, fue diseñado para encajar perfectamente en la casa. Organizado en tres terrazas con paredes retenidas, se apodera de las líneas arquitectónicas de la casa, con cajas talladas evocando las escaleras. Estos desarrollos, junto con la ninfa y su escalera, reflejan una búsqueda de armonía entre la naturaleza y la construcción, característica de los jardines de la época. El conjunto, clasificado como Monumento Histórico en 1990, protege en particular las infraestructuras paisajísticas (walls, terrazas, recintos).
Aunque la mansión ha perdido gran parte de su aspecto original, el Jardín de los Cátaros sigue siendo un ejemplo significativo del arte de los jardines en Bretaña, mezclando el patrimonio medieval (vía seigneury) e influencias clásicas de los siglos XVII a XV. Las transformaciones posteriores, aunque criticadas por su impacto en la fachada, no alteraron el espíritu del lugar, donde la disposición de los espacios exteriores conserva una rara coherencia histórica.