Nombre del inglés *Côte d'Alabâtre* Début du XIXe siècle (≈ 1904)
Bautizado por marineros ingleses.
Années 1980
Final de la colección de guijarros intensivos
Final de la colección de guijarros intensivos Années 1980 (≈ 1980)
Se utiliza para la construcción y la industria.
2009
Clasificación Natura 2000
Clasificación Natura 2000 2009 (≈ 2009)
Litoral Cauchino Protegido.
Aujourd'hui
Aujourd'hui
Aujourd'hui Aujourd'hui (≈ 2025)
Position de référence.
Principales cifras
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El texto fuente no menciona a ningún actor histórico específico.
Origen e historia
La costa de Alabâtre, situada en Normandía, es una costa de 130 km de acantilados de tiza intercalados con valles, que se extiende desde Le Havre a Tréport. Su nombre, dado por los marineros ingleses en el siglo XIX, evoca el color lácteo del mar debido a la disolución de la tiza. Este paisaje único, con forma de erosión, alberga puertos como Etretat, Fecamp o Dieppe, ubicados en echancrus natural. Desde 2009, parte de ella se ha clasificado Natura 2000 como costa cauchiana.
La geología de la costa revela estratos de tiza de la parte superior del Cretáceo (Cenomanian a Senonian), a veces cubiertos de formaciones de arcilla arenosas. Estos acantilados, de 30 a 120 m de altura, se retiran en promedio 20 cm por año bajo el efecto de la erosión marina y climática. Las rocallas, una vez recogidas para la construcción o la industria, se desplazan por la costa a través de la deriva, formando una barrera natural contra los asaltos del mar.
Los emblemáticos arcos de Etretat, como el Manneporte o la aguja de Aval, resultan de la acción combinada de los ríos antiguos y la erosión marina. Estas formaciones de piedra caliza más resistentes sobrevivieron al retiro de los acantilados. La costa, marcada por un creciente parche urbano desde la década de 1960, atrae a personas y turistas, acelerando la artificialización de la tierra agrícola en la parte superior de la meseta.
La costa de Alabaster también ilustra los desafíos de la ordenación costera: acantilados, sumersiones marinas y costos crecientes de las protecciones (epis, dikes). Ante el aumento de los niveles del mar, se prevén soluciones alternativas como la desoldificación. Su herencia geológica, ecológica y paisajística la convierte en un sitio importante en la costa francesa, entre el patrimonio natural y las presiones antropógenas.