Transformación en vivienda XVIe siècle (≈ 1650)
Cambios para hacerlo habitable.
1783
Mayor renovación
Mayor renovación 1783 (≈ 1783)
Añadiendo arcadas en la fachada norte.
14 février 1973
Registro Monumento Histórico
Registro Monumento Histórico 14 février 1973 (≈ 1973)
Protección de fachadas y techos.
Aujourd'hui
Aujourd'hui
Aujourd'hui Aujourd'hui (≈ 2025)
Position de référence.
Patrimonio clasificado
Las fachadas y techos de la casa, excluidas las dependencias (Caso I 138): inscripción por decreto del 14 de febrero de 1973
Principales cifras
Information non disponible - No hay carácter citado
Las fuentes no mencionan a ningún actor histórico.
Origen e historia
La Casa Fuerte de Bois-Renaud, situada en Layrac, Nueva Aquitania, puede tener sus orígenes en la Edad Media, aunque sus primeros vestigios arquitectónicos datan del siglo XVI. En ese momento, se hizo más habitable mientras conservaba su papel estratégico, probablemente vinculado al control de los peajes de Gers. Su ubicación y estructura sugieren una función defensiva o administrativa local, típica de las casas fuertes de la región.
En el siglo XVIII, en 1783, la casa sufrió importantes cambios, incluyendo la adición de dos arcos superpuestos en la fachada norte, reflejando un deseo de adaptarse a los estándares residenciales de la época. Las torres cuadradas en los ángulos este y oeste, parcialmente decapitadas, y la planta baja elevada, sepultada en el lado sur, dan testimonio de las transformaciones sucesivas. Los edificios adicionales, especialmente en el siglo XIX, complican aún más su historia arquitectónica.
Clasificado como Monumento Histórico en 1973 por sus fachadas y techos (excluyendo las dependencias), la Casa Fort de Bois-Renaud ilustra la evolución de hábitats seigneurales en Aquitania. Las diferencias en el avión y los deslizamientos visibles en la fachada oeste revelan una rica cronología constructiva, marcada por cambios frecuentes. Estos elementos dan testimonio de las adaptaciones arquitectónicas entre la Edad Media y la era moderna.
Su listado como Monumentos Históricos destaca su valor patrimonial, aunque su ubicación exacta sigue siendo aproximada (exactitud estimada en 5/10). Hoy en día, su uso preciso —visita, alquiler o alojamiento— no está documentado en las fuentes disponibles, dejando abierta la cuestión de su accesibilidad al público.