Período de ocupación humana Paléolithique supérieur (≈ 1505000 av. J.-C.)
Antecedentes prehistóricos del depósito.
23 août 1932
Monumento Histórico
Monumento Histórico 23 août 1932 (≈ 1932)
Protección y depósito oficial del sitio.
Aujourd'hui
Aujourd'hui
Aujourd'hui Aujourd'hui (≈ 2025)
Position de référence.
Patrimonio clasificado
Cueva y depósito del oído del infierno (cad. C 303): clasificación por decreto del 23 de agosto de 1932
Principales cifras
Information non disponible - No hay carácter citado
Las fuentes no mencionan a ningún actor histórico.
Origen e historia
La cueva y el depósito de Oreille d'Enfer, situado en el Eyzies-de-Tayac-Sireuil en la Dordoña, datan del período paleolítico superior, un período clave de Prehistoria marcado por la aparición de arte parietal y herramientas sofisticadas. Este sitio arqueológico da testimonio de antiguas ocupaciones humanas en el valle de Vézère, una región rica en restos prehistóricos. La clasificación como Monumento Histórico por decreto del 23 de agosto de 1932 subraya su patrimonio e importancia científica.
El sitio se encuentra precisamente en 24a Laugerie, 24620 Les Eyzies, en una zona geológicamente propicia para la conservación de las huellas humanas. Aunque los detalles de descubrimientos arqueológicos no se mencionan explícitamente en las fuentes disponibles, su estado protegido indica que ha proporcionado elementos significativos para comprender estilos de vida prehistóricos. La ubicación aproximada, señalada con precisión del nivel 5 (pasable), sugiere que el trabajo posterior podría perfeccionar su asignación.
El Eyzies-de-Tayac-Sireuil, en Nueva Aquitania, es un territorio emblemático para el estudio de la Prehistoria, a menudo conocido como la capital mundial de la Prehistoria. La cueva del Oído del Infierno es parte de un conjunto más amplio de sitios clasificados, reflejando la ocupación humana intensiva de esta zona durante el período paleolítico. Su acceso y visita no están documentados en las fuentes consultadas, pero su clasificación en 1932 garantiza su preservación para las generaciones futuras.