Construcción inicial XIIIe siècle (≈ 1350)
Casa medieval con bahías trilobadas inspiradas en Cluny.
XVIIe siècle
Reforma de la planta baja
Reforma de la planta baja XVIIe siècle (≈ 1750)
Cambios parciales borrando su apariencia medieval.
30 décembre 1925
Registro Monumento Histórico
Registro Monumento Histórico 30 décembre 1925 (≈ 1925)
Protección de la fachada y el techo.
Aujourd'hui
Aujourd'hui
Aujourd'hui Aujourd'hui (≈ 2025)
Position de référence.
Origen e historia
La casa situada en 10 Rue Rousseau-Deslandes en Beaune es la residencia medieval más antigua de la ciudad, que data del siglo XIII. Su piso, en el lado de la calle, conserva sus arreglos originales, incluyendo una serie de 8 bahías contiguas formando un esqueleto, un partido arquitectónico inspirado en Cluny pero raro en Borgoña. Estas bahías, coronadas por timpanos llenos adornados con trilobos, están separadas alternativamente por columnas o pilastras con capiteles crochus, dando testimonio de una artesanía excepcional para el tiempo. Este sistema de apertura, tanto estético como funcional, da a la fachada un carácter único en la región.
La planta baja, sin embargo, sufrió varios cambios, especialmente en el siglo XVII, borrando parcialmente su apariencia medieval. En el lado de la corte, las transformaciones han sido aún más radicales: la distribución interior ha sido completamente rediseñado para adaptarse a los usos modernos, hasta el punto de hacer que el plan original no sea reconocible. Hoy integrada en una institución caritativa, la casa combina los restos de la Edad Media con desarrollos posteriores, reflejando su evolución a lo largo de los siglos. Su inscripción como Monumento Histórico en 1925 (caída y techo) subraya su valor patrimonial, a pesar de las alteraciones sufridas.
El edificio también se distingue por su inspiración clunisiana, visible en el tratamiento de las bayas, que contrasta con las tradiciones locales de Borgoña. Este detalle arquitectónico sugiere intercambios culturales o movimientos artesanales entre Cluny y Beaune en el siglo XIII. Aunque el patio y el interior han perdido su configuración medieval, la fachada Rue Rousseau-Deslandes sigue siendo un valioso testimonio del hábitat urbano de Borgoña antes de los grandes cambios del Modern Times. Su estado actual, entre conservación y adaptación, lo convierte en un ejemplo emblemático de los desafíos que plantea la preservación del patrimonio construido.