Fuego de Châteaudun 21 juin 1723 (≈ 1723)
Destrucción de más de 1.000 hogares.
1777
Construcción del ayuntamiento
Construcción del ayuntamiento 1777 (≈ 1777)
Edificio de piedra en la plaza.
18 août 1953
Registro de Monumentos Históricos
Registro de Monumentos Históricos 18 août 1953 (≈ 1953)
Protección de fachadas y techos.
Aujourd'hui
Aujourd'hui
Aujourd'hui Aujourd'hui (≈ 2025)
Position de référence.
Patrimonio clasificado
Facades y techos (Caso A 454): inscripción por orden del 18 de agosto de 1953
Principales cifras
Jules Hardouin - Controlador de edificios
Autor del plan de reconstrucción.
Origen e historia
El edificio de Châteaudun es parte del vasto proyecto de reconstrucción de la ciudad después del gran incendio del 21 de junio de 1723, que destruyó más de 1.000 casas. Jules Hardouin, el controlador del edificio, fue encargado de redibujar el centro de la ciudad según un plan de ajedrez, con una gran plaza rectangular rodeada de edificios públicos y casas uniformes. Esta plaza, diseñada para estructurar el espacio urbano, consistía originalmente en cuatro grandes pabellones de proyección, dos de los cuales fueron reemplazados posteriormente por el Ayuntamiento (1777) y el Post Hall (1900).
Las fachadas y techos de este edificio, ubicado en la Place du 18-Octobre y 2 rue Gambetta, fueron inscritas en los Monumentos Históricos por orden del 18 de agosto de 1953 por su valor arquitectónico. El proyecto inicial de Hardouin incluía arcadas para tiendas y edificios simétricos, pero sólo dos de los cuatro pabellones previstos se realizaron. La plaza, ahora bordeada por el ayuntamiento y edificios posteriores, conserva parcialmente el espíritu del siglo XVIII a pesar de los cambios posteriores.
La ubicación del edificio, en el corazón de Châteaudun (Eure-et-Loir), refleja la importancia de esta reconstrucción en la historia urbana de la región del Centre-Val de Loire. Los elementos protegidos, como fachadas de piedra, ilustran el estilo clásico impuesto por Hardouin para armonizar la ciudad después del desastre. El fuego de 1723 marcó un punto de inflexión, transformando radicalmente la cara medieval de Châteaudun en un modelo urbano racional.