Construcción inicial XVIe siècle (≈ 1650)
Período previsto de primera construcción.
XVIIe siècle
Cambios o extensiones
Cambios o extensiones XVIIe siècle (≈ 1750)
Período mencionado para el trabajo.
9 octobre 1962
Clasificación parcial
Clasificación parcial 9 octobre 1962 (≈ 1962)
Fachada de inscripción y techo en Monumentos Históricos.
Aujourd'hui
Aujourd'hui
Aujourd'hui Aujourd'hui (≈ 2025)
Position de référence.
Principales cifras
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El texto fuente no menciona ningún nombre.
Origen e historia
La casa en 17 Place Sainte-Anne en Rennes es un ejemplo emblemático de la arquitectura civil bretón de los siglos XVI y XVII. Construido en tiras de madera, se eleva en dos plantas sobre una planta baja, cubierta por una parte superior. Sus fachadas, parcialmente decoradas con esculturas, reflejan el conocimiento artesanal de la época, donde la madera era un material privilegiado para viviendas urbanas.
Place Sainte-Anne, donde se encuentra este monumento, concentra varias casas del mismo estilo, dando testimonio de la urbanización de Rennes durante el Renacimiento y los tiempos modernos. Estos edificios, a menudo agrupados, sirvieron tanto como casas para comerciantes o artesanos y como lugares de comercio en la planta baja. Su preservación ilustra la importancia que se atribuye al patrimonio vernáculo de Bretaña, en particular mediante las protecciones bajo los Monumentos Históricos.
Clasificado parcialmente desde 1962, esta casa goza de protección específica para su fachada en la plaza y en el techo, incluyendo los terrones de chimenea. Esta inscripción destaca el valor patrimonial de los elementos arquitectónicos originales, como decoraciones talladas o marco. Los datos disponibles también indican una ubicación aproximada, con una precisión del mapa considerada "pasable" (nota 5/10), quizás reflejando incertidumbres sobre su ubicación exacta a lo largo de los siglos.
El contexto histórico de Rennes en los siglos XVI y XVII estuvo marcado por el dinamismo económico y cultural, vinculado a su papel como capital administrativo de Bretaña. Las casas de madera, como la de la Place Sainte-Anne, eran entonces un signo de la prosperidad de las ciudades mercantes, mientras satisfacían las necesidades prácticas de sus habitantes. Su conservación ofrece hoy un panorama tangible de la vida cotidiana y la estética urbana de este período.