Construcción de la alineación Néolithique (≈ 4100 av. J.-C.)
Período estimado de construcción megalítica
1886
Primera descripción de P. Bézier
Primera descripción de P. Bézier 1886 (≈ 1886)
Publicación en *Suplemento al inventario* de Ille-et-Vilaine
21 juillet 1978
Registro de monumentos históricos
Registro de monumentos históricos 21 juillet 1978 (≈ 1978)
Protección oficial del sitio megalítico
Aujourd'hui
Aujourd'hui
Aujourd'hui Aujourd'hui (≈ 2025)
Position de référence.
Patrimonio clasificado
Menhirs des Pierres Chevêches (Caso ZD 153): inscripción por orden del 21 de julio de 1978
Principales cifras
P. Bézier - Arqueólogo e inventor
Alineación descrita en 1886
Origen e historia
Los Menhirs des Pierres Chevêches, también llamados Pierres-Longgues o Bosné alineación, son un sitio megalítico situado en Saint-Just, Ille-et-Vilaine. Esta alineación, descrita por primera vez en 1886 por P. Bézier, prorrogó inicialmente más de 70 a 80 metros, que consta de unos quince bloques de pudin de cuarzo y cuarzo. Los primeros ocho menhires, al oeste, formaron pirámides gruesas de 1,30 m a 2,50 m de altura, espaciadas de 4 a 7 m de distancia. Los siguientes bloques, movidos o mutilados, dibujaron una ligera curva hacia el sur, algunos acostados o reducidos a escombros.
La alineación se inscribió en los monumentos históricos en 1978, pero una posterior rememoración llevó al abrupto desplazamiento de los menhires en el borde de su trama original. Hoy en día, sólo hay un enorme menhir de 2,50 m rodeado de bloques apilados por unos 30 metros. Los materiales, principalmente cuarzo, reflejan técnicas de construcción neolíticas, aunque la integridad del sitio ha sido significativamente alterada por las actividades agrícolas modernas y la intervención humana.
Las descripciones históricas, como la de P. Bézier en su Suplemento al Inventario de Monumentos Megalíticos Ille-et-Vilaine (1886), destacan el ya degradado estado del sitio en el siglo XIX. Los bloques, inicialmente alineados con precisión, han sufrido desplazamientos progresivos, que reflejan tanto la erosión natural como las perturbaciones antropógenas. A pesar de su protección oficial, el sitio ilustra los desafíos de preservar monumentos megalíticos frente a presiones agrícolas y límites territoriales.