Construcción del monumento 1er quart XXe siècle (≈ 2025)
Período de realización por los escultores.
2025
Registro como Monumento Histórico
Registro como Monumento Histórico 2025 (≈ 2025)
Fecha a verificar (fuente desconocido).
Aujourd'hui
Aujourd'hui
Aujourd'hui Aujourd'hui (≈ 2025)
Position de référence.
Patrimonio clasificado
El monumento de las Tres Sedes, en su totalidad, incluyendo su base y rejillas, ubicado en la Place de la République, en el Parcel 123 de la sección BI del catastro, como delimitado en rojo en el plan anexo al decreto: inscripción por decreto del 23 de abril de 2025
Principales cifras
Auguste Bartholdi - Sculptor
Coautor del monumento.
Louis Noël - Sculptor
Coautor del monumento.
Jules Dechin - Sculptor
Coautor del monumento.
Origen e historia
El Monumento de las Tres Sedes es un trabajo emblemático situado en la Place de la République en Belfort, erigido durante el primer trimestre del siglo XX. Este monumento, catalogado como Monumento Histórico, simboliza los tres asientos históricos de la ciudad. Consiste en una estructura imponente, incluyendo una base y cuadrículas, totalmente protegida por una orden de registro en 2025. Su ubicación precisa, en la parcela 123 (sección BI del catastro), lo convierte en un punto central de la memoria local.
Tres escultores de renombre, Auguste Bartholdi, Louis Noël y Jules Dechin, fueron galardonados con el monumento. Su colaboración dio lugar a una importante obra artística e histórica, ahora propiedad del municipio de Belfort. Aunque su acceso al público (visits, alquileres) no se especifica en las fuentes, su ubicación en el corazón de la ciudad, junto con una precisión geográfica considerada "pasable" (nota 5/10), lo convierte en un lugar de paso y contemplación para los habitantes y visitantes.
El monumento forma parte de un contexto más amplio del patrimonio conmemorativo francés, típico de las primeras décadas del siglo XX, donde las ciudades honran su resistencia y su historia militar. En Belfort, un territorio marcado por conflictos pasados, este tipo de trabajo desempeña un papel de identidad fuerte, recordando los sacrificios y la resiliencia de la población. Su estilo y simbolismo reflejan también las corrientes artísticas del tiempo, combinando homenaje histórico y monumental expresión escultórica.
Las fuentes disponibles, incluidos los datos Monumentum y Merimée, confirman su estatus protegido y su valor patrimonial. La Orden de registro de 2025 (probablemente errónea o anticipada fecha en el texto fuente) subraya la importancia de su preservación, aunque esto debe verificarse con los archivos oficiales. El monumento sigue siendo un testimonio tangible de la historia de Bélgica, entre la memoria colectiva y el arte público.