Destrucción completa Règne de Louis XIV (≈ 14)
Política de desarme urbano.
XVe siècle
Construcción de murallas
Construcción de murallas XVe siècle (≈ 1550)
Edificio del panel de pared.
1594
Desmantelamiento parcial
Desmantelamiento parcial 1594 (≈ 1594)
Durante las guerras de la Liga.
21 mai 1996
Monumento Histórico
Monumento Histórico 21 mai 1996 (≈ 1996)
Protección de paredes y mâchicoulis.
Aujourd'hui
Aujourd'hui
Aujourd'hui Aujourd'hui (≈ 2025)
Position de référence.
Origen e historia
Las murallas de Morlaix, situadas en la ciudad epónima de Bretaña, constituyen el único vestigio arqueológico de las estructuras defensivas del siglo XV. Esta sección de pared, coronada con machicolis de tres asientos, ilustra la arquitectura militar medieval tardía. Los mâchicoulis, con sus ráfagas laterales en la cuarta parte, dan testimonio de las técnicas de defensa de la época, diseñadas para proteger a los asaltantes al tiempo que permiten las tomas de buceo.
La construcción de estas murallas data del siglo XV, un período marcado por tensiones políticas y militares en Bretaña. Fueron parcialmente desmantelados en 1594, durante las guerras de la Liga, un conflicto religioso y dinástico que se opuso a católicos y protestantes en Francia. Su destrucción terminó durante el reinado de Luis XIV, probablemente en el contexto de las políticas de desarme de las ciudades rebeldes o consideradas estratégicamente sensibles.
Hoy en día, los elementos protegidos incluyen paredes, mâchicoulis, la carretera redonda, el parapeto y dos escaleras. Estos restos, inscritos en los Monumentos Históricos por decreto del 21 de mayo de 1996, recuerdan la importancia estratégica de Morlaix en la Edad Media. Su ubicación, cerca de la rue des Vieilles-Murailles, destaca su integración en el histórico tejido urbano de la ciudad.
La destrucción de las murallas refleja los levantamientos políticos de los últimos siglos XVI y XVII. Las guerras de la Liga, y luego las decisiones centralizadoras de Louis XIV, han alterado profundamente el paisaje defensivo bretón. Morlaix, como otras ciudades, vio reducidas sus fortificaciones, marcando la transición a una era en la que las ciudades perdieron su autonomía militar al Estado Real.