Búsquedas iniciales por L. De Vesly 1902 (≈ 1902)
Despejar el templo y descubrir el plan general.
1922
Monumento Histórico
Monumento Histórico 1922 (≈ 1922)
Protección oficial por orden del 9 de noviembre.
1966-1967
Charles Schneider Surveys
Charles Schneider Surveys 1966-1967 (≈ 1967)
La Campaña Debris de 1902.
1991
Diagnósticos relacionados con RN138
Diagnósticos relacionados con RN138 1991 (≈ 1991)
Operación antes de ampliar el camino.
Aujourd'hui
Aujourd'hui
Aujourd'hui Aujourd'hui (≈ 2025)
Position de référence.
Patrimonio clasificado
El templo: por decreto del 9 de noviembre de 1922
Principales cifras
L. De Vesly - Arqueólogo
Dirigió las excavaciones de 1902.
Charles Schneider - Arqueólogo
Realizó encuestas en 1966-67.
Origen e historia
El Templo de los Essarts de Grand Couronne es un vestigio galo-romano identificado como un fanum, tipo de santuario típico de este período. Las primeras excavaciones, realizadas en 1902 por L. De Vesly, revelaron el plan general del templo, revelando una estructura de culto rodeada de una galería y una célula central. Los objetos arqueológicos exhumados, incluyendo monedas, fueron depositados en el museo departamental de Antigüedades en 1903, marcando el comienzo del estudio científico del sitio.
En 1966-1967, Charles Schneider realizó estudios adicionales sobre los escombros de las excavaciones anteriores, confirmando la presencia de una cámara que delimita el espacio sagrado. El desarrollo de la RN138 en 1991 requería un diagnóstico arqueológico, destacando el estado degradado del sitio: la pendiente de carretera obscuró parcialmente el edificio, mientras que las excavaciones subterráneas dañaron las paredes sur y este. Tres agujeros en el fanum y diecinueve en las afueras permitieron aclarar la organización espacial del santuario, a pesar de la erosión de los restos.
Rankeado Monumento Histórico por decreto del 9 de noviembre de 1922, el templo ilustra la importancia de los cultos locales durante el período Gallo-Romano en Normandía. Las sucesivas excavaciones destacaron la complejidad del sitio, combinando un edificio religioso central con un recinto sagrado, aunque su estado actual ya no permite una lectura fácil de su plan original. Las colecciones asociadas, conservadas en el Museo de Antigüedades, siguen siendo una fuente importante para comprender las prácticas rituales del período.