Adquisición de la concesión 1883 (≈ 1883)
Beca funeraria comprada para la tumba.
1883-1884
Construcción de la tumba
Construcción de la tumba 1883-1884 (≈ 1884)
Probable período de construcción de monumentos.
22 juillet 2021
Registro como Monumento Histórico
Registro como Monumento Histórico 22 juillet 2021 (≈ 2021)
Protección oficial de la tumba Quilici.
Aujourd'hui
Aujourd'hui
Aujourd'hui Aujourd'hui (≈ 2025)
Position de référence.
Patrimonio clasificado
La tumba Quilici, excluyendo la cripta funeraria, ocupando la concesión número 1 de la autopista Pre Berna, situada en el cementerio marino, distrito Saint-François, en el Parcel No. 7, mostrado en la sección de catastro AB. Se adjunta un plan al decreto que especifica el alcance exacto del plan: registro por orden del 22 de julio de 2021
Principales cifras
Pierre Manguin - Arquitecto
Comparación estilística con sus obras.
Vital-Dubray - Sculptor
Artista asociado a las esculturas de la tumba.
Origen e historia
La Tumba Quilici, situada en el cementerio marino de Bonifacio, es un monumento funerario construido alrededor de 1883-1884. Se distingue por su plan cuadrado, cripto y techo piramidal, inspirado en la capilla Moiana en Auteuil. Esta tumba, construida en mármol blanco de Carrara, destaca por la calidad de sus esculturas, especialmente las que lloran, y por su bella arquitectura. Se escapa a los estándares locales de construcción funeraria, tanto por sus materiales como por su diseño, haciéndolo excepcional en el contexto de Bonifacio.
El monumento forma parte de una tendencia del siglo XIX: construcción de capillas funerarias familiares. A diferencia de otros logros del tiempo, no cumplió con las regulaciones del cementerio, que subrayaron su originalidad. Comparaciones con las obras del arquitecto Manguin y los escultores Dalou o Vital-Dubray dan testimonio de su valor artístico. La tumba, ubicada en concesión No 1 de Pre Berna, fue parcialmente protegida por un pedido en 2021, excluyendo la cripta.
La realización de la tumba Quilici refleja una práctica funeraria en expansión, donde familias ricas patrocinan monumentos diseñados para afirmar su condición social. Su inspiración tardía de la Capilla Moiana y el uso de materiales nobles como el mármol de Carrara le hacen un ejemplo notable del arte funerario del siglo XIX. La calidad del bajorrelieve y de los cuerpos redondos, así como las inscripciones, refuerzan su carácter monumental y artístico.
Aunque la tumba es una propiedad privada, su inscripción como Monumento Histórico en 2021 reconoce su importancia patrimonial. La ubicación en el cementerio marino de Saint-François en Bonifacio añade a su interés histórico y turístico. Las coordenadas GPS y los datos catastrales especifican su ubicación, aunque la ubicación exacta es considerada pobre (nota 5/10).