Primera ocupación humana 45 000 ans av. J.-C. (≈ 100 av. J.-C.)
Traces del Moustarian en la cueva.
35 millions d'années
Formación de la cueva
Formación de la cueva 35 millions d'années (≈ 500)
Inicio de la formación geológica de la red.
1854
Primera exploración documentada
Primera exploración documentada 1854 (≈ 1854)
Jules de Malbos explora y describe la cueva.
1952
Descubrimiento y desarrollo
Descubrimiento y desarrollo 1952 (≈ 1952)
Christian Bouquet co-descubre y arregla la cueva.
1967
Abierto al público
Abierto al público 1967 (≈ 1967)
La cueva se convierte en un sitio turístico importante.
Aujourd'hui
Aujourd'hui
Aujourd'hui Aujourd'hui (≈ 2025)
Position de référence.
Principales cifras
Jules de Malbos - Geólogo y espeeleólogo
Primer explorador documentado en 1854.
Christian Bouquet - Co-descubrimiento y diseñador
Gentileza de apertura turística en 1952.
Origen e historia
La Cueva Cocalière, situada en la comuna de Courry (Gard), se abre a los pies del Parque Nacional Cevennes, una reserva mundial de biosfera. Esta red subterránea de más de 14 km, incluyendo 1 km accesible al público, se formó hace 35 millones de años y sigue evolucionando bajo la influencia del agua y el tiempo. Sus tres entradas naturales y dos artificiales lo convierten en un complejo sitio geológico, rico en estalactitas, estalagmitas y otras concreciones calcitas, dándole el apodo de una cueva de diamante. La temperatura es constante alrededor de 14 °C.
La exploración de la cueva comenzó a mediados del siglo XIX, con miembros de la Société de Speleologie et Préhistoire Gard Ardèche (SSPGA). Jules de Malbos (1782-1867), geólogo y espeeleólogo, fue el primer explorador cuyos escritos, que datan de 1854, fueron preservados. Christian Bouquet, co-descubierto y co-desarrollador de la cueva en 1952, también jugó un papel clave en su desarrollo. El sitio revela una ocupación humana densa, desde el Moustarian (45.000 aC) hasta la Edad de Hierro (400 aC).
Abierto al público desde 1967, la Cueva de Cocallière es ahora uno de los lugares naturales más visitados del Gard, con más de 120.000 visitantes anuales. La visita incluye un sitio de excavación prehistórica reconstruido y un pequeño tren de regreso a través del sitio protegido. Alrededor de la cueva, un camino de descubrimiento cruza un karst mediterráneo, mientras que cerca, la madera de Païolive y las gargantas del Ardèche ofrecen espectaculares paisajes. Su desarrollo turístico lo convierte en un lugar emblemático de la espeleología francesa.