Construcción del dovecote 1776 (≈ 1776)
Colombier en pise commandé par Claude Foellix Duffayel.
XIXe siècle (vers 1880)
Neo-Renaissance Renovation
Neo-Renaissance Renovation XIXe siècle (vers 1880) (≈ 1865)
Cambios no completados por el yerno de Lebarbey.
14 décembre 2000
Clasificación del dovecote
Clasificación del dovecote 14 décembre 2000 (≈ 2000)
Protección como monumento histórico.
Aujourd'hui
Aujourd'hui
Aujourd'hui Aujourd'hui (≈ 2025)
Position de référence.
Patrimonio clasificado
Colombia (Caso B 42): Orden del 14 de diciembre de 2000
Principales cifras
Claude Foellix Duffayel de Berne - Sponsor of the dovecote
El dovecote fue construido en 1776.
Famille Lebarbey - Propietario en el siglo XIX
Adquirir el castillo e iniciar renovaciones.
Origen e historia
El Castillo de Berné, situado en Saonnet en el departamento de Calvados, es un edificio cuyos orígenes datan del siglo XVII bajo Luis XIII, pero cuya estructura actual data principalmente de la segunda mitad del siglo XVIII. El castillo fue construido para la familia Fayel de Berné, luego adquirido en el siglo XIX por la familia Lebarbey, cuyo yerno llevó a cabo cambios en el estilo neo-renacentista alrededor de 1880, aunque estos trabajos nunca fueron completados. El castillo está construido de piedra caliza, y su arquitectura refleja las transformaciones del siglo XIX.
El dóvecote del castillo, fechado 1776, es un edificio cilíndrico de 9 metros de diámetro con 1.200 pernos repartidos en 29 niveles. Fue comisionado por Claude Foellix Duffayel de Berna, como indicó una inscripción, para reemplazar a un ex dovecote. Este dovecote es notable por su técnica de construcción de la tierra, su recubierto de piezas de vidrio, y su inquietante estado de conservación a principios del siglo XXI. Se ha incluido como monumento histórico desde el 14 de diciembre de 2000, aunque ha sufrido un largo abandono, perdiendo su cubierta y campana.
El castillo y su dovecote están situados en el Parque Natural Regional Marais du Cotentin y Bessin. El dovecote, un ejemplo único en guisantes en la Baja Normandía, da testimonio de las prácticas arquitectónicas y agrícolas de la era moderna. A pesar de su estado degradado, sigue siendo un importante elemento patrimonial, que ilustra la historia local y las técnicas tradicionales de construcción.
En el siglo XIX, el castillo fue parcialmente renovado en un estilo neo-renacentista, reflejando los gustos arquitectónicos de la época. Estas modificaciones, aunque incompletas, marcaron la evolución del castillo, que fue abandonado hace mucho tiempo antes de que se protegiera su dovecote. Hoy, el sitio sigue siendo un testimonio de la historia rural y seigneurística de Normandía, aunque su acceso y condición requieren especial atención.