Construcción presupuestada XIIIe siècle (≈ 1350)
Período estimado de creación de esqueleto
29 novembre 1948
Registro MH
Registro MH 29 novembre 1948 (≈ 1948)
Clasificación como monumento histórico
Aujourd'hui
Aujourd'hui
Aujourd'hui Aujourd'hui (≈ 2025)
Position de référence.
Patrimonio clasificado
Cruz, en la esquina sur del muro del cementerio: inscripción por decreto del 29 de noviembre de 1948
Principales cifras
Information non disponible - No hay carácter citado
El texto fuente no menciona a ningún actor histórico
Origen e historia
La croix de Marquein es un esteele discoidal del siglo XIII, situado en el pueblo del mismo nombre, en el departamento de Aude. Se distingue por sus doce círculos evocando la cruz de Toulouse con doce pómulos, aunque su iconografía es más reminiscencia de las antiguas armas de los Condes de Toulouse: una cruz confinada a los frijoles (círculos), en lugar del cliché y el pómulo adoptado más adelante. El esqueleto, haciendo un bloque con su base de troncos de pirámide, presenta esculturas distintas en sus dos lados: un instrumento triangular rodeado de cruces al norte, y una cruz griega con doce judías al sur, con cruces huecas que marcan las diagonales.
La cruz ha sido catalogada como monumentos históricos desde el 29 de noviembre de 1948, como elemento protegido en la esquina sur del muro del cementerio de Marquein. Su ubicación exacta, aunque especificada por una dirección aproximada (1 Church Street), sigue sujeta a una precisión cartográfica considerada mediocre (nivel 5/10). Este monumento ilustra la influencia de los símbolos de Toulouse Comtal en la región, donde las representaciones de la cruz de Occitan en los estelos son frecuentes. Su estilo y motivos sugieren un origen vinculado a finales del siglo XII o XIII, un período marcado por el pico de poder de los Condes de Toulouse en Languedoc.
El esqueleto de Marquein, propiedad de la comuna, da testimonio de las prácticas artísticas y fúnebres medievales en Occitanie. Estelas discoidales, a menudo asociadas con entierros o lugares de reunión, sirvieron como marcadores simbólicos en el espacio público o religioso. Su iconografía, mezclando motivos cristianos y emblemas seigneuriales, refleja los estrechos vínculos entre el poder político y la expresión religiosa en ese momento. La Cruz de Marquein, por su inscripción en monumentos históricos, es un ejemplo preservado de este patrimonio regional lapidario.