Apertura del aerio 1913 (≈ 1913)
Inauguración del edificio para niños con tuberculosis
1981
Abandonamiento del sitio
Abandonamiento del sitio 1981 (≈ 1981)
Cierre permanente del establecimiento
4 mai 2000
Registro de Monumentos Históricos
Registro de Monumentos Históricos 4 mai 2000 (≈ 2000)
Protección de edificios y parcela AX 52
Aujourd'hui
Aujourd'hui
Aujourd'hui Aujourd'hui (≈ 2025)
Position de référence.
Patrimonio clasificado
Edificios del antiguo aerium, incluyendo la parcela catastral AX 52 en la que se encuentran: inscripción por orden del 4 de mayo de 2000
Principales cifras
Charles Duval - Arquitecto
Fabricante del aerium y sus extensiones
Emmanuel Gonse - Arquitecto
Coautor del proyecto arquitectónico inicial
Origen e historia
El antiguo aerium d'Arès fue creado a principios del siglo XX por la Fundación Wallerstein para dar cabida a niños debilitados o amenazados por la tuberculosis. Este proyecto, creado por una colaboración entre la profesión médica y los arquitectos Charles Duval y Emmanuel Gonse, fue diseñado para proporcionar atención a través de tratamientos heliomarinos. El edificio, inaugurado en 1913, fue distinguido por su implantación en el borde de la cuenca de Arcachon, con una fachada interior y galerías abiertas para facilitar la exposición al sol y al aire marino.
En los años posteriores a su apertura, el aerium fue ampliado por los mismos arquitectos, con extensiones agregadas al mar para fortalecer su capacidad de recepción. Estos desarrollos conservaron una arquitectura adaptada a las necesidades terapéuticas, con un solo nivel y espacios aerados. Tras décadas de servicio, el establecimiento fue abandonado en 1981. En 2000, los edificios y su parcela (AX 52) se enumeraron en los Monumentos Históricos, aunque el sitio ahora está abandonado.
El aerio ilustra un período en que la medicina social y la arquitectura se combinan para combatir las enfermedades infecciosas, incluida la tuberculosis. Su abandono en 1981 marcó el fin de un período en que estas instituciones desempeñaron un papel clave en la salud pública, mientras que su preservación planteó cuestiones sobre la memoria del patrimonio médico. La ubicación privilegiada entre el bosque y el océano también reflejaba las teorías higienistas del tiempo, combinando el aire puro y la curación.