Posible origen de la casa fuerte XIe siècle (≈ 1150)
Primera mención hipotética de un edificio defensivo.
1392
Transacción feudal
Transacción feudal 1392 (≈ 1392)
Mención de la mansión como el fief del Conde de Alençon.
XVIIe siècle
Principales transformaciones
Principales transformaciones XVIIe siècle (≈ 1750)
Rediseño de la casa y adición de la torre noroeste.
15 novembre 2010
Registro de monumentos históricos
Registro de monumentos históricos 15 novembre 2010 (≈ 2010)
Protección de fachadas, torres, moats y pabellones.
Aujourd'hui
Aujourd'hui
Aujourd'hui Aujourd'hui (≈ 2025)
Position de référence.
Patrimonio clasificado
Las fachadas y techos del edificio principal; la torre circular noroeste, en su totalidad; fachadas y techos de los dos pequeños pabellones de entrada; el puente de dormir y la fosa con sus bancos de mampostería; la placa del jardín vegetal y parcelas ZC 12 y ZC 13 (caja ZC 11 a 13, 16, 17, colocó Château de Chailloué): inscripción por orden del 15 noviembre 2010
Principales cifras
Jean de Vieupont - Propietario en el siglo XIV
Detenido la tierra de Chailloué en 1333.
Comte d'Alençon - Suzerain feudal
Señor del cual el jefe fue responsable en 1392.
Origen e historia
El castillo de Chailloué tiene sus orígenes por lo menos en el siglo XIV, aunque se mencionan trazas de una fuerte casa del siglo XI. Este primer edificio, disputado por las tropas inglesas durante la Guerra de los Cien años, fue mencionado en una transacción de 1392 como un fief del Conde de Alençon. En ese momento, era una construcción defensiva, marcada por la fosa, una torre y los restos de un puente.
En el siglo XVII, el castillo sufrió grandes cambios, incluyendo la reconstrucción de la casa central y la adición de una gran torre noroeste coronada por una linterna. También se construyen dos pabellones de entrada, dando al monumento un carácter arquitectónico híbrido, mezclando patrimonio medieval e influencias clásicas. Esta labor forma parte de un período de rediseño frecuente, que refleja cambios en la propiedad y ajustes en las necesidades residenciales.
La Revolución Francesa marca un punto de inflexión en la historia de la finca, vendida como un bien nacional. A pesar de estos levantamientos, el castillo conserva elementos defensivos originales, como la fosa, la torre noroeste y rastros del recinto. Estos restos testimonian su vocación militar inicial, al tiempo que integran los acontecimientos del siglo XVII y XIX.
En 2010, varias partes del castillo fueron catalogadas como monumentos históricos, incluyendo fachadas, techos, torre circular, pabellones de entrada, puente adormecido y fosa. Esta protección reconoce el valor patrimonial de un edificio cuya historia abarca casi mil años, entre defensa seigneurista y residencia aristocrática.