Compra de Auguste Valpinçon 1823 (≈ 1823)
Nuevo propietario de la finca.
1859
Quédate en Edgar Degas
Quédate en Edgar Degas 1859 (≈ 1859)
El pintor trabaja en el pabellón.
4e quart XVIIIe siècle
Construcción del castillo
Construcción del castillo 4e quart XVIIIe siècle (≈ 1887)
Edificio del edificio de piedra actual.
3 décembre 2010
Monumento Histórico
Monumento Histórico 3 décembre 2010 (≈ 2010)
Protección de fachadas y parque.
Aujourd'hui
Aujourd'hui
Aujourd'hui Aujourd'hui (≈ 2025)
Position de référence.
Principales cifras
Edgar Degas - Pintor impresionista
Invitado en 1859, instaló allí su taller.
Auguste Valpinçon - Propietario en 1823
Comprador de la finca y ancestro de los anfitriones.
Paul de Valpinçon - Amigo de Degas
Propietario acogiendo al pintor en 1859.
Origen e historia
El castillo de Ménil-Hubert-en-Exmes, construido en el último cuarto del siglo XVIII, es un edificio de piedra caliza típico de la arquitectura normanda. Se distingue por sus proporciones estudiadas y su organización estatal, incluyendo dependencias, un parque ajardinado y una compleja red hidráulica (como la cuenca "peer"). Estos elementos reflejan una economía autárquica, característica de las grandes zonas rurales de la época.
En 1823, la finca fue adquirida por Auguste Valpinçon, cuya familia jugó un papel clave en su historia. En 1859, el pintor Edgar Degas se quedó allí como invitado de Paul de Valpinçon, hijo de Augusto, y estableció su taller en un pabellón de ladrillos. Esta estancia marca un notable episodio artístico, que une el castillo a la historia del impresionismo. La finca, con sus fábricas e instalaciones del siglo XIX, también ilustra la evolución de las residencias aristocráticas hacia conjuntos de paisaje funcional.
Monumento Histórico Rankeado en 2010, el castillo está protegido por sus fachadas, techos y su parque con sus sistemas hidráulicos. Estas protecciones destacan su interés arquitectónico, como ejemplo de una finca rural completa y artística, gracias a su conexión con Degas y la familia Valpinçon. Hoy en día el conjunto conserva los rastros de esta doble historia, entre la gestión seigneurial y la inspiración creativa.