Origen del fief XVIIe siècle (≈ 1750)
Antiguas partes de la finca datan de este período.
4e quart XIXe siècle
Transformación completa del castillo
Transformación completa del castillo 4e quart XIXe siècle (≈ 1987)
Renovación total y construcción del refrigerador.
3 août 2007
Registro monumento histórico
Registro monumento histórico 3 août 2007 (≈ 2007)
Protección del enfriador por orden ministerial.
Aujourd'hui
Aujourd'hui
Aujourd'hui Aujourd'hui (≈ 2025)
Position de référence.
Patrimonio clasificado
La glacière du château (Box B 484) : inscripción por orden del 3 de agosto de 2007
Principales cifras
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Los archivos disponibles no mencionan ningún nombre.
Origen e historia
El castillo de la Picotière, situado en Saint-Gilles-de-Crétot en Normandía, encuentra sus orígenes en un antiguo fief llamado Claville. Aunque partes de la finca datan del siglo XVII, el conjunto actual es el resultado de una transformación completa realizada a finales del siglo XIX. Esta remodelación dio lugar a un castillo cuya arquitectura refleja los gustos de la era, combinando tradición e innovaciones técnicas.
El enfriador del castillo, construido cerca de un estanque transformado en un pedazo de agua de mampostería, es uno de los elementos más notables del sitio. Construido en ladrillo con marcos de lino alrededor de la entrada, alberga un profundo tanque cónico de unos 3,50 metros para un diámetro de 10 metros. Cubierta con una bóveda de ladrillo, conserva su cuadrícula original y su escalera, dando testimonio de su uso pasado para la conservación de los alimentos por frío. Este refrigerador también fue catalogado como monumento histórico por orden del 3 de agosto de 2007, destacando su interés patrimonial.
Antes de su transformación, la finca Picotière estaba vinculada al fief de Claville, un territorio cuya historia data de al menos el siglo XVII. La renovación total a finales del siglo XIX borró gran parte de las huellas de los períodos anteriores, pero también permitió la creación de un conjunto arquitectónico coherente, característico de las residencias burguesas o aristócratas de ese tiempo en Normandía. La presencia del equipo más fresco, moderno y práctico, ilustra la preocupación por la comodidad y conservación de los alimentos, típica de las grandes propiedades rurales del período.
Hoy en día, el castillo de la Picotier sigue siendo un testimonio de la evolución de las fincas seigneurales en las residencias de los países, lo que marca la transición de una economía feudal a una sociedad más orientada hacia el placer y el progreso técnico. Su inscripción parcial en el título de monumentos históricos garantiza la preservación del más fresco, un elemento raro y representativo del patrimonio industrial y doméstico del siglo XIX.