Construcción del castillo 1660-1680 (≈ 1670)
Período de construcción por el estilo clásico Lantivy.
1758
Bendición de la capilla
Bendición de la capilla 1758 (≈ 1758)
Capilla hoy en ruinas.
29 mars 1972
First MH protection
First MH protection 29 mars 1972 (≈ 1972)
Plazas, techos y escaleras inscritas.
22 octobre 1997
Second MH protection
Second MH protection 22 octobre 1997 (≈ 1997)
Jardines y dependencias registradas.
Aujourd'hui
Aujourd'hui
Aujourd'hui Aujourd'hui (≈ 2025)
Position de référence.
Principales cifras
Famille Lantivy - Parlamentarios y patrocinadores
Propietarios y constructores del castillo en el XVII.
Origen e historia
El Château du Coscro, situado en Lignol, Bretaña, es una construcción homogénea de la segunda mitad del siglo XVII, marcada por la regularidad y simetría de su plan y elevaciones. Fue construida por la familia Lantivy, una línea de parlamentarios influyentes de la época. La madera interior y la escalera, característica de los años 1660-1680, así como las dependencias del patio y el jardín, dan testimonio de esta unidad estilística. El jardín, contemporáneo del castillo, refleja los códigos estéticos del clasicismo francés.
La capilla de la finca, ahora en ruinas, fue bendecida en 1758, añadiendo una dimensión religiosa al conjunto. El castillo y sus alrededores (patio de honor, jardín vegetal, terraza, gran entrada y madera) fueron parcialmente protegidos bajo los Monumentos Históricos: las fachadas y techos, así como la escalera interior, fueron inscritos en 1972, mientras que los espacios exteriores fueron inscritos en 1997. Estas protecciones destacan el valor patrimonial de un representante de la arquitectura aristocrática bretón del Gran Siglo.
El Castillo de Coscro encarna el prestigio social de las familias parlamentarias bajo el Antiguo Régimen. Su plan simétrico y sus decoraciones interiores (trabajos, escaleras) ilustran la adopción de cañones clásicos en una región marcada por influencias locales y parisinas. La conservación de las dependencias y el jardín, raros ejemplos intactos de este período en Bretaña, lo convierte en un valioso testimonio del arte de vivir de las élites provinciales en el siglo XVII.